Archive for 28/03/08

NUESTROS ANTEPASADOS EN HUESCAR

marzo 28, 2008

Rastreando por Internet, he encontrado los que sin lugar a dudas, son unos descendientes de nuestro pueblo que se fueron a vivir a Huescar, (pueblo granadino cerca del límite de las provincias de Jaén y Albacete), ya que todos tienen nombre y apellidos relacionados entre sí y que se llaman:
Hernando de Hinojosos Orzaez.
Hernan Mártinez de Hinojosos.
Pedro Rodríguez de Los Hinojosos.
Martín de Orzaez.
Todos ellos vivieron en el citado pueblo a partir de los siglos XV y XVI y que descendientes de los citados apellidos, perduran en la actualidad.
Estos nombres y apellidos se reflejan en los padrones de cristianos viejos de Huescar, así como en sus listados de alcabalas.
Más que por su importancia histórica, que quizás no la tenga, es por pura curiosidad demográfica.
Cesáreo Fraile Izquierdo.

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NUESTROS ANTEPASADOS EN HUESCAR

marzo 28, 2008

Rastreando por Internet, he encontrado los que sin lugar a dudas, son unos descendientes de nuestro pueblo que se fueron a vivir a Huescar, (pueblo granadino cerca del límite de las provincias de Jaén y Albacete), ya que todos tienen nombre y apellidos relacionados entre sí y que se llaman:
Hernando de Hinojosos Orzaez.
Hernan Mártinez de Hinojosos.
Pedro Rodríguez de Los Hinojosos.
Martín de Orzaez.
Todos ellos vivieron en el citado pueblo a partir de los siglos XV y XVI y que descendientes de los citados apellidos, perduran en la actualidad.
Estos nombres y apellidos se reflejan en los padrones de cristianos viejos de Huescar, así como en sus listados de alcabalas.
Más que por su importancia histórica, que quizás no la tenga, es por pura curiosidad demográfica.
Cesáreo Fraile Izquierdo.

JOTA MANCHEGA

marzo 28, 2008

YA SÉ QUE ESTÁS EN CAMISA
EN LA VENTANA ESCUCHANDO
TÁPATE NO TE RESFRÍES
QUE VIENE EL AIRE SOLANO
QUE VIENE EL AIRE SOLANO
YA SÉ QUE ESTÁS “ACOSTADA”.

ACABARSE LA PAJA
MORIRSE EL BURRO
UNDIRSE LOS PESEBRES
TODO FUE UNO.
TODO FUE UNO, NIÑA,
TODO FUE UNO,
ACABARSE LA PAJA
MORIRSE EL BURRO.

VEINTICINCO CALVOS FUERON
UN LUNES A CONFESAR
Y LES DIJO EL SEÑOR CURA:
¿ES ESTO ALGÚN MELONAR?

CUANDO VENGAS A VERME
PONTE EN LO OSCURO
“PA” QUE PIENSE MI MADRE
QUE ERES EL BURRO.

ANOCHE ESTUVE EN TU PUERTA
Y EN TU VENTANA DI UN GOLPE
PARA NIÑA ENAMORADA
TIENES UN SUEÑO MUY TORPE.

CON UN CALVO NO PIENSES
ENAMORARTE
PORQUE SI RIÑES NO TIENES
DONDE AGARRARTE.

OLVIDARTE NO LO HARÉ
QUERERTE MUCHO TAMPOCO,
LAS COSAS EN UN BUEN MEDIO:
SI TÚ TE VAS, VIENE OTRO.

UN PASTOR ME HA QUERIDO
Y OTRO ME QUIERE
¡VAYAUN PAR DE “BORRUCHOS”
SIN COMER VERDE.
LA MUJER QUE QUIERE A DOS
NO ES TONTA QUE ES ENTENDIDA:
SI UNA VELA SE LE APAGA
OTRA LE QUEDA ENCENDIDA.

YO ME METÍ A ENFERMERO
DE UNA MADAMA
Y ANTES DE DARLE EL CALDO
SE LO SOPLABA.

ESTA NOCHE VA A LLOVER
Y EN EL CIELO NO ESTÁ “NULO”
PUEDA SER QUE LLUEVAN PALOS
EN LAS COSTILLAS DE ALGUNOS.

UN SACRISTÁN ME QUIERE
Y UN MONAGUILLO
TODA LA SACRISTÍA
TRAIGO CONMIGO.

YO TE DI UN BESO EN LA BOCA
Y SE PROPAGÓ UN INCENDIO
QUISE APAGARLO Y NO PUDE
ERA MUY TARDE EL REMEDIO.

CON ESTA COPLA Y OTRA
SE ACABA EL BAILE
POR LA PUERTA, SEÑORES,
SE VA A LA CALLE.

JOTA MANCHEGA

marzo 28, 2008

YA SÉ QUE ESTÁS EN CAMISA
EN LA VENTANA ESCUCHANDO
TÁPATE NO TE RESFRÍES
QUE VIENE EL AIRE SOLANO
QUE VIENE EL AIRE SOLANO
YA SÉ QUE ESTÁS “ACOSTADA”.

ACABARSE LA PAJA
MORIRSE EL BURRO
UNDIRSE LOS PESEBRES
TODO FUE UNO.
TODO FUE UNO, NIÑA,
TODO FUE UNO,
ACABARSE LA PAJA
MORIRSE EL BURRO.

VEINTICINCO CALVOS FUERON
UN LUNES A CONFESAR
Y LES DIJO EL SEÑOR CURA:
¿ES ESTO ALGÚN MELONAR?

CUANDO VENGAS A VERME
PONTE EN LO OSCURO
“PA” QUE PIENSE MI MADRE
QUE ERES EL BURRO.

ANOCHE ESTUVE EN TU PUERTA
Y EN TU VENTANA DI UN GOLPE
PARA NIÑA ENAMORADA
TIENES UN SUEÑO MUY TORPE.

CON UN CALVO NO PIENSES
ENAMORARTE
PORQUE SI RIÑES NO TIENES
DONDE AGARRARTE.

OLVIDARTE NO LO HARÉ
QUERERTE MUCHO TAMPOCO,
LAS COSAS EN UN BUEN MEDIO:
SI TÚ TE VAS, VIENE OTRO.

UN PASTOR ME HA QUERIDO
Y OTRO ME QUIERE
¡VAYAUN PAR DE “BORRUCHOS”
SIN COMER VERDE.
LA MUJER QUE QUIERE A DOS
NO ES TONTA QUE ES ENTENDIDA:
SI UNA VELA SE LE APAGA
OTRA LE QUEDA ENCENDIDA.

YO ME METÍ A ENFERMERO
DE UNA MADAMA
Y ANTES DE DARLE EL CALDO
SE LO SOPLABA.

ESTA NOCHE VA A LLOVER
Y EN EL CIELO NO ESTÁ “NULO”
PUEDA SER QUE LLUEVAN PALOS
EN LAS COSTILLAS DE ALGUNOS.

UN SACRISTÁN ME QUIERE
Y UN MONAGUILLO
TODA LA SACRISTÍA
TRAIGO CONMIGO.

YO TE DI UN BESO EN LA BOCA
Y SE PROPAGÓ UN INCENDIO
QUISE APAGARLO Y NO PUDE
ERA MUY TARDE EL REMEDIO.

CON ESTA COPLA Y OTRA
SE ACABA EL BAILE
POR LA PUERTA, SEÑORES,
SE VA A LA CALLE.

MARI LUZ Y LOS JUECES

marzo 28, 2008


RAFAEL ADAMUZ – Huelva – 27/03/2008 22:53

“Calculador, frío, inteligente”. Juan José Cortés define así a la persona acusada de la muerte de su hija. Y, para hacerlo, hace una pausa a conciencia, alza la mirada, imposta la voz y endurece el rictus antes de pronunciar las palabras durante la rueda de prensa que la Policía dio ayer en Huelva.

Santiago del Valle huye de la ciudad la mañana del 14 de enero, al día siguiente de la desaparición de Mari Luz, y recorre 1.353 kilómetros hasta su detención en Pajaroncillo (Cuenca), el pasado martes. Sin embargo, en cuestión de horas, comete errores.

Lo que, junto a su escalofriante historial delictivo, pone en alerta a los agentes desde un primer momento. La misma tarde del 13 de enero, varios familiares de los Cortés irrumpen en el piso del sospechoso. Levanta la liebre Diego Cortés, tío de la niña, que sabe que “Santi” tiene un pasado plagado de delitos vinculados al abuso de menores. Encima, reside a medio camino entre la casa de Mari Luz y el quiosco donde fue vista por última vez. No se lo piensan. Y no encuentran nada.

Pero Santiago del Valle hace una llamada telefónica a la Policía que sorprende a todos. “Nos dice que alguien ha entrado en su casa, que le han quitado papeles”, detalló ayer Enrique Álvarez, alto mando policial. De paso, “Santi” explica a la Policía que tiene antecedentes por pederastia.

Búsqueda metódica
En una segunda visita de los Cortés, ya con Juan José presente, Del Valle le dice: “A mí no me vais a endosar este marrón”. Una pregunta con demasiada carga semántica, tal vez. “¿Qué marrón, si yo sólo estoy buscando a mi hija?”, piensa extrañado el padre de Mari Luz. Y los temores se elevan al cuadrado.

A la mañana siguiente, cuando la Policía emprende una búsqueda “seria” y “metódica”, decide acudir en primer lugar a casa de Del Valle. Ya no está. Su hermana Rosa asegura que ha salido en tren hacia Sevilla. Y las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Estación de Santa Justa lo corroboran.

¿A dónde va? ¿Por qué?
Las sospechas se acrecientan y dos días después es detenido, junto a su mujer, Isabel García, en la estación de autobuses de Granada con idea de salir del país, según declara la esposa a la Policía.

“Tiene miedo”, se excusa su esposa ante los agentes. Los agentes les extraen muestras de ropa y de las uñas. Pero no hallan base suficiente para retenerlos. Y ambos reemprenden su huida, que les lleva, por este orden, a Sagunto, Utiel (Valencia) y finalmente a Pajaroncillo, donde es detenido, ahora sí, para ser imputado.

Esta segunda detención se produce porque, una vez completada la búsqueda sin resultados, la Policía vuelve al inicio. Es decir, a “Santi”. Y ello tras haber instalado un sistema de escuchas que, según ha podido saber Público, tampoco aporta prueba definitiva alguna.

Esto es, ni el principal sospechoso ni su mujer pronuncian en la intimidad una sola palabra que les relacione directamente con la muerte de Mari Luz. Según López Garzón, la diferencia entre la primera y la segunda declaración es que, en la de Cuenca, Santiago “reconoce su participación”. De momento, pues, no hay pruebas concluyentes.

MARI LUZ Y LOS JUECES

marzo 28, 2008


RAFAEL ADAMUZ – Huelva – 27/03/2008 22:53

“Calculador, frío, inteligente”. Juan José Cortés define así a la persona acusada de la muerte de su hija. Y, para hacerlo, hace una pausa a conciencia, alza la mirada, imposta la voz y endurece el rictus antes de pronunciar las palabras durante la rueda de prensa que la Policía dio ayer en Huelva.

Santiago del Valle huye de la ciudad la mañana del 14 de enero, al día siguiente de la desaparición de Mari Luz, y recorre 1.353 kilómetros hasta su detención en Pajaroncillo (Cuenca), el pasado martes. Sin embargo, en cuestión de horas, comete errores.

Lo que, junto a su escalofriante historial delictivo, pone en alerta a los agentes desde un primer momento. La misma tarde del 13 de enero, varios familiares de los Cortés irrumpen en el piso del sospechoso. Levanta la liebre Diego Cortés, tío de la niña, que sabe que “Santi” tiene un pasado plagado de delitos vinculados al abuso de menores. Encima, reside a medio camino entre la casa de Mari Luz y el quiosco donde fue vista por última vez. No se lo piensan. Y no encuentran nada.

Pero Santiago del Valle hace una llamada telefónica a la Policía que sorprende a todos. “Nos dice que alguien ha entrado en su casa, que le han quitado papeles”, detalló ayer Enrique Álvarez, alto mando policial. De paso, “Santi” explica a la Policía que tiene antecedentes por pederastia.

Búsqueda metódica
En una segunda visita de los Cortés, ya con Juan José presente, Del Valle le dice: “A mí no me vais a endosar este marrón”. Una pregunta con demasiada carga semántica, tal vez. “¿Qué marrón, si yo sólo estoy buscando a mi hija?”, piensa extrañado el padre de Mari Luz. Y los temores se elevan al cuadrado.

A la mañana siguiente, cuando la Policía emprende una búsqueda “seria” y “metódica”, decide acudir en primer lugar a casa de Del Valle. Ya no está. Su hermana Rosa asegura que ha salido en tren hacia Sevilla. Y las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Estación de Santa Justa lo corroboran.

¿A dónde va? ¿Por qué?
Las sospechas se acrecientan y dos días después es detenido, junto a su mujer, Isabel García, en la estación de autobuses de Granada con idea de salir del país, según declara la esposa a la Policía.

“Tiene miedo”, se excusa su esposa ante los agentes. Los agentes les extraen muestras de ropa y de las uñas. Pero no hallan base suficiente para retenerlos. Y ambos reemprenden su huida, que les lleva, por este orden, a Sagunto, Utiel (Valencia) y finalmente a Pajaroncillo, donde es detenido, ahora sí, para ser imputado.

Esta segunda detención se produce porque, una vez completada la búsqueda sin resultados, la Policía vuelve al inicio. Es decir, a “Santi”. Y ello tras haber instalado un sistema de escuchas que, según ha podido saber Público, tampoco aporta prueba definitiva alguna.

Esto es, ni el principal sospechoso ni su mujer pronuncian en la intimidad una sola palabra que les relacione directamente con la muerte de Mari Luz. Según López Garzón, la diferencia entre la primera y la segunda declaración es que, en la de Cuenca, Santiago “reconoce su participación”. De momento, pues, no hay pruebas concluyentes.

MARI LUZ Y LOS JUECES

marzo 28, 2008


RAFAEL ADAMUZ – Huelva – 27/03/2008 22:53

“Calculador, frío, inteligente”. Juan José Cortés define así a la persona acusada de la muerte de su hija. Y, para hacerlo, hace una pausa a conciencia, alza la mirada, imposta la voz y endurece el rictus antes de pronunciar las palabras durante la rueda de prensa que la Policía dio ayer en Huelva.

Santiago del Valle huye de la ciudad la mañana del 14 de enero, al día siguiente de la desaparición de Mari Luz, y recorre 1.353 kilómetros hasta su detención en Pajaroncillo (Cuenca), el pasado martes. Sin embargo, en cuestión de horas, comete errores.

Lo que, junto a su escalofriante historial delictivo, pone en alerta a los agentes desde un primer momento. La misma tarde del 13 de enero, varios familiares de los Cortés irrumpen en el piso del sospechoso. Levanta la liebre Diego Cortés, tío de la niña, que sabe que “Santi” tiene un pasado plagado de delitos vinculados al abuso de menores. Encima, reside a medio camino entre la casa de Mari Luz y el quiosco donde fue vista por última vez. No se lo piensan. Y no encuentran nada.

Pero Santiago del Valle hace una llamada telefónica a la Policía que sorprende a todos. “Nos dice que alguien ha entrado en su casa, que le han quitado papeles”, detalló ayer Enrique Álvarez, alto mando policial. De paso, “Santi” explica a la Policía que tiene antecedentes por pederastia.

Búsqueda metódica
En una segunda visita de los Cortés, ya con Juan José presente, Del Valle le dice: “A mí no me vais a endosar este marrón”. Una pregunta con demasiada carga semántica, tal vez. “¿Qué marrón, si yo sólo estoy buscando a mi hija?”, piensa extrañado el padre de Mari Luz. Y los temores se elevan al cuadrado.

A la mañana siguiente, cuando la Policía emprende una búsqueda “seria” y “metódica”, decide acudir en primer lugar a casa de Del Valle. Ya no está. Su hermana Rosa asegura que ha salido en tren hacia Sevilla. Y las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Estación de Santa Justa lo corroboran.

¿A dónde va? ¿Por qué?
Las sospechas se acrecientan y dos días después es detenido, junto a su mujer, Isabel García, en la estación de autobuses de Granada con idea de salir del país, según declara la esposa a la Policía.

“Tiene miedo”, se excusa su esposa ante los agentes. Los agentes les extraen muestras de ropa y de las uñas. Pero no hallan base suficiente para retenerlos. Y ambos reemprenden su huida, que les lleva, por este orden, a Sagunto, Utiel (Valencia) y finalmente a Pajaroncillo, donde es detenido, ahora sí, para ser imputado.

Esta segunda detención se produce porque, una vez completada la búsqueda sin resultados, la Policía vuelve al inicio. Es decir, a “Santi”. Y ello tras haber instalado un sistema de escuchas que, según ha podido saber Público, tampoco aporta prueba definitiva alguna.

Esto es, ni el principal sospechoso ni su mujer pronuncian en la intimidad una sola palabra que les relacione directamente con la muerte de Mari Luz. Según López Garzón, la diferencia entre la primera y la segunda declaración es que, en la de Cuenca, Santiago “reconoce su participación”. De momento, pues, no hay pruebas concluyentes.

MARI LUZ Y LOS JUECES

marzo 28, 2008


RAFAEL ADAMUZ – Huelva – 27/03/2008 22:53

“Calculador, frío, inteligente”. Juan José Cortés define así a la persona acusada de la muerte de su hija. Y, para hacerlo, hace una pausa a conciencia, alza la mirada, imposta la voz y endurece el rictus antes de pronunciar las palabras durante la rueda de prensa que la Policía dio ayer en Huelva.

Santiago del Valle huye de la ciudad la mañana del 14 de enero, al día siguiente de la desaparición de Mari Luz, y recorre 1.353 kilómetros hasta su detención en Pajaroncillo (Cuenca), el pasado martes. Sin embargo, en cuestión de horas, comete errores.

Lo que, junto a su escalofriante historial delictivo, pone en alerta a los agentes desde un primer momento. La misma tarde del 13 de enero, varios familiares de los Cortés irrumpen en el piso del sospechoso. Levanta la liebre Diego Cortés, tío de la niña, que sabe que “Santi” tiene un pasado plagado de delitos vinculados al abuso de menores. Encima, reside a medio camino entre la casa de Mari Luz y el quiosco donde fue vista por última vez. No se lo piensan. Y no encuentran nada.

Pero Santiago del Valle hace una llamada telefónica a la Policía que sorprende a todos. “Nos dice que alguien ha entrado en su casa, que le han quitado papeles”, detalló ayer Enrique Álvarez, alto mando policial. De paso, “Santi” explica a la Policía que tiene antecedentes por pederastia.

Búsqueda metódica
En una segunda visita de los Cortés, ya con Juan José presente, Del Valle le dice: “A mí no me vais a endosar este marrón”. Una pregunta con demasiada carga semántica, tal vez. “¿Qué marrón, si yo sólo estoy buscando a mi hija?”, piensa extrañado el padre de Mari Luz. Y los temores se elevan al cuadrado.

A la mañana siguiente, cuando la Policía emprende una búsqueda “seria” y “metódica”, decide acudir en primer lugar a casa de Del Valle. Ya no está. Su hermana Rosa asegura que ha salido en tren hacia Sevilla. Y las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Estación de Santa Justa lo corroboran.

¿A dónde va? ¿Por qué?
Las sospechas se acrecientan y dos días después es detenido, junto a su mujer, Isabel García, en la estación de autobuses de Granada con idea de salir del país, según declara la esposa a la Policía.

“Tiene miedo”, se excusa su esposa ante los agentes. Los agentes les extraen muestras de ropa y de las uñas. Pero no hallan base suficiente para retenerlos. Y ambos reemprenden su huida, que les lleva, por este orden, a Sagunto, Utiel (Valencia) y finalmente a Pajaroncillo, donde es detenido, ahora sí, para ser imputado.

Esta segunda detención se produce porque, una vez completada la búsqueda sin resultados, la Policía vuelve al inicio. Es decir, a “Santi”. Y ello tras haber instalado un sistema de escuchas que, según ha podido saber Público, tampoco aporta prueba definitiva alguna.

Esto es, ni el principal sospechoso ni su mujer pronuncian en la intimidad una sola palabra que les relacione directamente con la muerte de Mari Luz. Según López Garzón, la diferencia entre la primera y la segunda declaración es que, en la de Cuenca, Santiago “reconoce su participación”. De momento, pues, no hay pruebas concluyentes.

MARI LUZ Y LOS JUECES

marzo 28, 2008


RAFAEL ADAMUZ – Huelva – 27/03/2008 22:53

“Calculador, frío, inteligente”. Juan José Cortés define así a la persona acusada de la muerte de su hija. Y, para hacerlo, hace una pausa a conciencia, alza la mirada, imposta la voz y endurece el rictus antes de pronunciar las palabras durante la rueda de prensa que la Policía dio ayer en Huelva.

Santiago del Valle huye de la ciudad la mañana del 14 de enero, al día siguiente de la desaparición de Mari Luz, y recorre 1.353 kilómetros hasta su detención en Pajaroncillo (Cuenca), el pasado martes. Sin embargo, en cuestión de horas, comete errores.

Lo que, junto a su escalofriante historial delictivo, pone en alerta a los agentes desde un primer momento. La misma tarde del 13 de enero, varios familiares de los Cortés irrumpen en el piso del sospechoso. Levanta la liebre Diego Cortés, tío de la niña, que sabe que “Santi” tiene un pasado plagado de delitos vinculados al abuso de menores. Encima, reside a medio camino entre la casa de Mari Luz y el quiosco donde fue vista por última vez. No se lo piensan. Y no encuentran nada.

Pero Santiago del Valle hace una llamada telefónica a la Policía que sorprende a todos. “Nos dice que alguien ha entrado en su casa, que le han quitado papeles”, detalló ayer Enrique Álvarez, alto mando policial. De paso, “Santi” explica a la Policía que tiene antecedentes por pederastia.

Búsqueda metódica
En una segunda visita de los Cortés, ya con Juan José presente, Del Valle le dice: “A mí no me vais a endosar este marrón”. Una pregunta con demasiada carga semántica, tal vez. “¿Qué marrón, si yo sólo estoy buscando a mi hija?”, piensa extrañado el padre de Mari Luz. Y los temores se elevan al cuadrado.

A la mañana siguiente, cuando la Policía emprende una búsqueda “seria” y “metódica”, decide acudir en primer lugar a casa de Del Valle. Ya no está. Su hermana Rosa asegura que ha salido en tren hacia Sevilla. Y las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Estación de Santa Justa lo corroboran.

¿A dónde va? ¿Por qué?
Las sospechas se acrecientan y dos días después es detenido, junto a su mujer, Isabel García, en la estación de autobuses de Granada con idea de salir del país, según declara la esposa a la Policía.

“Tiene miedo”, se excusa su esposa ante los agentes. Los agentes les extraen muestras de ropa y de las uñas. Pero no hallan base suficiente para retenerlos. Y ambos reemprenden su huida, que les lleva, por este orden, a Sagunto, Utiel (Valencia) y finalmente a Pajaroncillo, donde es detenido, ahora sí, para ser imputado.

Esta segunda detención se produce porque, una vez completada la búsqueda sin resultados, la Policía vuelve al inicio. Es decir, a “Santi”. Y ello tras haber instalado un sistema de escuchas que, según ha podido saber Público, tampoco aporta prueba definitiva alguna.

Esto es, ni el principal sospechoso ni su mujer pronuncian en la intimidad una sola palabra que les relacione directamente con la muerte de Mari Luz. Según López Garzón, la diferencia entre la primera y la segunda declaración es que, en la de Cuenca, Santiago “reconoce su participación”. De momento, pues, no hay pruebas concluyentes.