Archive for 16/06/08

¿POR QUE EL DE CUENCA NO ES UN CUENCO?

junio 16, 2008

Señores: un servidor,
Pedro Pérez Paticola,
cual la academia española
«Limpia, fija y da esplendor».
Pero yo lo hago mejor
y no por ganas de hablar
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al idioma castellano,
donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué
en tamaño y esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?
¿Por el acento?. Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de presidio a presidió
ni de tomas a Tomás,
ni de topo al que topó
de un paleto a un paletó,
ni de colas a Colás.

Mas dejemos el acento,
que convierte como ves,
las ingles en inglés,
y pasemos a otro cuento.

¿A ustedes no les asombra
que diciendo rico y rica,
majo y maja, chico y chica,
no digamos hombre y hombra?
Y la frase tan oída
del marido y la mujer,
¿Por qué no tiene que ser
el marido y la marida?
Por eso, no encuentro mal
si alguna dice cuala,
como decimos Pascuala,
femenino de Pascual.

El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo:
si es hombre, me voy contigo;
si es mujer, me voy contiga.

¿Puede darse en general,
al pasar de masculino
a su nombre femenino
nada más irracional?
La hembra del cazo es caza,
la del velo es una vela,
la del suelo es una suela
y la del plazo, una plaza;
la del correo, correa;
la del mus, musa; del can, cana;
del mes, mesa; del pan, pana
y del jaleo, jalea.

¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre, que ternos corta,
no le llamamos ternero?
¿Por qué, las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fuesen salidas
de las tripas de un melón?
¿Por qué, el de Cuenca no es un cuenco,
bodoque el que va de boda,
y a los que los árboles podan
no se les llama podencos?

Cometa está mal escrito
y es nombre que no me peta;
¿Hay en el cielo cometa
que cometa algún delito?
¿Y no habrá quien no conciba
que llamarle firmamento
al cielo, es un esperpento?
¿Quién va a firmar allá arriba?
¿Es posible que persona
alguna acepte el criterio
de que llamen monasterio
donde no hay ninguna mona?
¿Y no es tremenda gansada
en los teatros, que sea
denominada «platea»
donde no platea nada?

Si el que bebe es bebedor
y el sitio es bebedero,
a lo que hoy es comedor
hay que llamarle comedero.
Comedor será quien coma,
como bebedor quien bebe;
de esta manera se debe
modificar el idioma.

¿A vuestro oído no admira,
lo mismo que yo lo admiro
que quien descerraja un tiro,
dispara, pero no tira?
Este verbo y otros mil
en nuestro idioma son barro;
tira, el que tira de un carro,
no el que dispara un fusil.
De largo sacan largueza
en lugar de larguedad,
y de corto, cortedad
en vez de sacar corteza.
De igual manera me aquejo
de ver que un libro es un tomo;
será tomo, si lo tomo,
y si no lo tomo, un dejo.

Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho
se llamara ladrón.
Porque la silaba «on»
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame Ramón.

Y, por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un gran rato estáis pasando,
estáis pasando un ratón.
Y sobra para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.

Conque basta ya de historias,
y, si al terminar me dais
dos palmadas no temáis
porque os llame palmatorias.

Pablo Parellada (1855 – 1944). España.
Escritor, humorista y autor teatral. Firmaba con el pseudónimo de «Melitón González».

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¿POR QUE EL DE CUENCA NO ES UN CUENCO?

junio 16, 2008

Señores: un servidor,
Pedro Pérez Paticola,
cual la academia española
«Limpia, fija y da esplendor».
Pero yo lo hago mejor
y no por ganas de hablar
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al idioma castellano,
donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué
en tamaño y esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?
¿Por el acento?. Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de presidio a presidió
ni de tomas a Tomás,
ni de topo al que topó
de un paleto a un paletó,
ni de colas a Colás.

Mas dejemos el acento,
que convierte como ves,
las ingles en inglés,
y pasemos a otro cuento.

¿A ustedes no les asombra
que diciendo rico y rica,
majo y maja, chico y chica,
no digamos hombre y hombra?
Y la frase tan oída
del marido y la mujer,
¿Por qué no tiene que ser
el marido y la marida?
Por eso, no encuentro mal
si alguna dice cuala,
como decimos Pascuala,
femenino de Pascual.

El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo:
si es hombre, me voy contigo;
si es mujer, me voy contiga.

¿Puede darse en general,
al pasar de masculino
a su nombre femenino
nada más irracional?
La hembra del cazo es caza,
la del velo es una vela,
la del suelo es una suela
y la del plazo, una plaza;
la del correo, correa;
la del mus, musa; del can, cana;
del mes, mesa; del pan, pana
y del jaleo, jalea.

¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre, que ternos corta,
no le llamamos ternero?
¿Por qué, las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fuesen salidas
de las tripas de un melón?
¿Por qué, el de Cuenca no es un cuenco,
bodoque el que va de boda,
y a los que los árboles podan
no se les llama podencos?

Cometa está mal escrito
y es nombre que no me peta;
¿Hay en el cielo cometa
que cometa algún delito?
¿Y no habrá quien no conciba
que llamarle firmamento
al cielo, es un esperpento?
¿Quién va a firmar allá arriba?
¿Es posible que persona
alguna acepte el criterio
de que llamen monasterio
donde no hay ninguna mona?
¿Y no es tremenda gansada
en los teatros, que sea
denominada «platea»
donde no platea nada?

Si el que bebe es bebedor
y el sitio es bebedero,
a lo que hoy es comedor
hay que llamarle comedero.
Comedor será quien coma,
como bebedor quien bebe;
de esta manera se debe
modificar el idioma.

¿A vuestro oído no admira,
lo mismo que yo lo admiro
que quien descerraja un tiro,
dispara, pero no tira?
Este verbo y otros mil
en nuestro idioma son barro;
tira, el que tira de un carro,
no el que dispara un fusil.
De largo sacan largueza
en lugar de larguedad,
y de corto, cortedad
en vez de sacar corteza.
De igual manera me aquejo
de ver que un libro es un tomo;
será tomo, si lo tomo,
y si no lo tomo, un dejo.

Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho
se llamara ladrón.
Porque la silaba «on»
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame Ramón.

Y, por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un gran rato estáis pasando,
estáis pasando un ratón.
Y sobra para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.

Conque basta ya de historias,
y, si al terminar me dais
dos palmadas no temáis
porque os llame palmatorias.

Pablo Parellada (1855 – 1944). España.
Escritor, humorista y autor teatral. Firmaba con el pseudónimo de «Melitón González».

DESDE ESPAÑA CON HUMOR Y OLOR

junio 16, 2008

Desde España con Humor (y olor)!
Si quieren cometer el delito perfecto háganme caso!:
Fríanse un par de butifarras picantes (embutido español), tómese medio cuarto de queso de cabra bien curado, asimismo un platito de legumbres (frijoles, alubias, habas, judias, garbanzos. . . .etc). Todo esto alíñese con una cabeza de ajos cortando los dientes en finas tiritas y/o majándolos en un almirez o mortero hasta hacer una salsa con aceite y sal que usaremos como aliño.
Se toman las legumbres aliñadas (se puede añadir un poquito de vinagre, al gusto) y se atacan después el resto de viandas regando el ágape con un buen vino tinto (recomiendo un reserva de al menos 5 años y de unos 13 – 14 grados alcohólicos, pero sólo mayores de edad, los menores tomen cerveza de gengibre sin alcohol).
Hágase un poco la digestión y acérquese a la víctima. El lugar perfecto para el gasicidio es un ascensor.
La ONU está estudiando declarar esta fórmula secreta como arma de destrucción masiva, ya que algunos dicen que estos cuescos que salen son radiactivos, un poco por debajo de la escala de la explosión de Chernobyl.
De todas formas se disipa en poco tiempo, y no deja rastro, por lo que la policía científica todavía no descubrió a ningún “gasicida”.

DESDE ESPAÑA CON HUMOR Y OLOR

junio 16, 2008

Desde España con Humor (y olor)!
Si quieren cometer el delito perfecto háganme caso!:
Fríanse un par de butifarras picantes (embutido español), tómese medio cuarto de queso de cabra bien curado, asimismo un platito de legumbres (frijoles, alubias, habas, judias, garbanzos. . . .etc). Todo esto alíñese con una cabeza de ajos cortando los dientes en finas tiritas y/o majándolos en un almirez o mortero hasta hacer una salsa con aceite y sal que usaremos como aliño.
Se toman las legumbres aliñadas (se puede añadir un poquito de vinagre, al gusto) y se atacan después el resto de viandas regando el ágape con un buen vino tinto (recomiendo un reserva de al menos 5 años y de unos 13 – 14 grados alcohólicos, pero sólo mayores de edad, los menores tomen cerveza de gengibre sin alcohol).
Hágase un poco la digestión y acérquese a la víctima. El lugar perfecto para el gasicidio es un ascensor.
La ONU está estudiando declarar esta fórmula secreta como arma de destrucción masiva, ya que algunos dicen que estos cuescos que salen son radiactivos, un poco por debajo de la escala de la explosión de Chernobyl.
De todas formas se disipa en poco tiempo, y no deja rastro, por lo que la policía científica todavía no descubrió a ningún “gasicida”.