Archive for 15/03/09

EL GIRO DE LOS PLANETAS Y EL VIENTO SOLAR

marzo 15, 2009

El Mundo, Domingo, 22 de agosto de 1999

ANTONIO ALFONSO FAUS

El péndulo de Foucault y la estela lunar

Siempre me han interesado los enigmas, las paradojas, lo sorprendente, lo inexplicado. Empecé hace años en Estados Unidos con la rotación de los planetas (todos giran en el mismo sentido) y encontré un mecanismo capaz de explicarlo: el viento solar. Este efecto mecánico es sencillo: debido a la velocidad orbital, el viento solar incide inclinado sobre los planetas, y al tener su densidad decreciente con la distancia al Sol los hace girar a todos en el mismo sentido.
Este viento es en realidad hidrógeno ionizado (un plasma), protones y electrones libres, con la particularidad de que sopla radialmente desde el Sol y, además, está magnetizado. Es la extensión de su corona. Su efecto sobre los cometas es claro: la cola de los cometas apunta siempre en dirección opuesta a la del Sol, como una veleta, debido al soplo del viento solar.

Mi tesis doctoral en la Universidad de Minnesota (Estados Unidos), bajo los auspicios de la NASA, predijo la formación de la estela lunar, a modo de cola de cometa, debido a la interacción del viento solar con la Luna. Una estela larga, plagada de corrientes eléctricas y con un campo magnético en forma de U. Los instrumentos científicos del satélite lunar Explorer 35 comprobaron posteriormente su existencia real.

Seguí interesándome por los grandes enigmas de la teoría del Big bang como modelo cosmológico, la falta de causalidad, la enigmática «constante cosmológica», los monopolos magnéticos ausentes, la enorme entropía del universo, la formación de las galaxias, etcétera. Todo ello explicable mediante una teoría que permita que algunas constantes físicas varíen con el tiempo debido a la expansión del universo. Ahora le toca al péndulo de Foucault. El plano que lo contiene en sus idas y venidas gira 360 grados por día en el polo norte, y con menos grados por día a medida que nos acercamos al ecuador terrestre.

Pero el día 11 de agosto, durante el eclipse solar y en la sombra lunar, en Austria el péndulo de Foucault giró el doble de rápido, tal como se explicaba en dos artículos publicados por EL MUNDO la semana pasada. Mi tesis es que fue debido a la presencia de la estela lunar, magnética.

El efecto no puede ser gravitatorio: el giro normal del plano del péndulo se debe a la aceleración de Coriolis, que es proporcional a la velocidad de oscilación del péndulo y a la velocidad de rotación de la Tierra. Y ninguno de estos parámetros varió (la constante gravitatoria de Newton G, y la velocidad de la luz c, pueden variar con el tiempo debido a la expansión del Universo, según expongo en mi libro Un modelo cosmológico: El Universo y el Hombre, ediciones del ORTO 1999, pero este efecto es pequeño).

Quedan los efectos magnéticos. El péndulo de Foucault es casi seguro que está cargado eléctricamente, y su movimiento en un campo magnético genera una fuerza. Una fuerza semejante a la fuerza de inercia de Coriolis sustituyendo masas por cargas eléctricas y la velocidad de rotación de la Tierra por un campo magnético. La sombra de la Luna es coincidente con su estela. Todo casa. La estela lunar puede afectar al péndulo de Foucault. Pero falta conocer si el efecto es suficientemente in tenso.

El próximo 25 de agosto, la Luna estará diametralmente opuesta al lugar que ocupó durante el eclipse del pasado día 11. Estará en la sombra de la Tierra. No habrá estela lunar. Si estoy en lo cierto en cuanto a la intensidad del fenómeno, los péndulos de Foucault en el lado oscuro de la Tierra no variarán su velocidad de giro. Y se va a realizar esta medición. Una predicción.

Por el contrario, si los péndulos se ven afectados, entonces el mecanismo que propongo a lo largo de este artículo, aunque correcto, no es el causante de lo que se observó el 11 de agosto en un monasterio de Austria. En cualquier caso quedo abierto al debate posible sobre los temas que he mencionado.

Antonio Alfonso Faus es catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid. Director del departamento de Aerotecnia (E.U.I.T. Aeronáutica).

EL GIRO DE LOS PLANETAS Y EL VIENTO SOLAR

marzo 15, 2009

El Mundo, Domingo, 22 de agosto de 1999

ANTONIO ALFONSO FAUS

El péndulo de Foucault y la estela lunar

Siempre me han interesado los enigmas, las paradojas, lo sorprendente, lo inexplicado. Empecé hace años en Estados Unidos con la rotación de los planetas (todos giran en el mismo sentido) y encontré un mecanismo capaz de explicarlo: el viento solar. Este efecto mecánico es sencillo: debido a la velocidad orbital, el viento solar incide inclinado sobre los planetas, y al tener su densidad decreciente con la distancia al Sol los hace girar a todos en el mismo sentido.
Este viento es en realidad hidrógeno ionizado (un plasma), protones y electrones libres, con la particularidad de que sopla radialmente desde el Sol y, además, está magnetizado. Es la extensión de su corona. Su efecto sobre los cometas es claro: la cola de los cometas apunta siempre en dirección opuesta a la del Sol, como una veleta, debido al soplo del viento solar.

Mi tesis doctoral en la Universidad de Minnesota (Estados Unidos), bajo los auspicios de la NASA, predijo la formación de la estela lunar, a modo de cola de cometa, debido a la interacción del viento solar con la Luna. Una estela larga, plagada de corrientes eléctricas y con un campo magnético en forma de U. Los instrumentos científicos del satélite lunar Explorer 35 comprobaron posteriormente su existencia real.

Seguí interesándome por los grandes enigmas de la teoría del Big bang como modelo cosmológico, la falta de causalidad, la enigmática «constante cosmológica», los monopolos magnéticos ausentes, la enorme entropía del universo, la formación de las galaxias, etcétera. Todo ello explicable mediante una teoría que permita que algunas constantes físicas varíen con el tiempo debido a la expansión del universo. Ahora le toca al péndulo de Foucault. El plano que lo contiene en sus idas y venidas gira 360 grados por día en el polo norte, y con menos grados por día a medida que nos acercamos al ecuador terrestre.

Pero el día 11 de agosto, durante el eclipse solar y en la sombra lunar, en Austria el péndulo de Foucault giró el doble de rápido, tal como se explicaba en dos artículos publicados por EL MUNDO la semana pasada. Mi tesis es que fue debido a la presencia de la estela lunar, magnética.

El efecto no puede ser gravitatorio: el giro normal del plano del péndulo se debe a la aceleración de Coriolis, que es proporcional a la velocidad de oscilación del péndulo y a la velocidad de rotación de la Tierra. Y ninguno de estos parámetros varió (la constante gravitatoria de Newton G, y la velocidad de la luz c, pueden variar con el tiempo debido a la expansión del Universo, según expongo en mi libro Un modelo cosmológico: El Universo y el Hombre, ediciones del ORTO 1999, pero este efecto es pequeño).

Quedan los efectos magnéticos. El péndulo de Foucault es casi seguro que está cargado eléctricamente, y su movimiento en un campo magnético genera una fuerza. Una fuerza semejante a la fuerza de inercia de Coriolis sustituyendo masas por cargas eléctricas y la velocidad de rotación de la Tierra por un campo magnético. La sombra de la Luna es coincidente con su estela. Todo casa. La estela lunar puede afectar al péndulo de Foucault. Pero falta conocer si el efecto es suficientemente in tenso.

El próximo 25 de agosto, la Luna estará diametralmente opuesta al lugar que ocupó durante el eclipse del pasado día 11. Estará en la sombra de la Tierra. No habrá estela lunar. Si estoy en lo cierto en cuanto a la intensidad del fenómeno, los péndulos de Foucault en el lado oscuro de la Tierra no variarán su velocidad de giro. Y se va a realizar esta medición. Una predicción.

Por el contrario, si los péndulos se ven afectados, entonces el mecanismo que propongo a lo largo de este artículo, aunque correcto, no es el causante de lo que se observó el 11 de agosto en un monasterio de Austria. En cualquier caso quedo abierto al debate posible sobre los temas que he mencionado.

Antonio Alfonso Faus es catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid. Director del departamento de Aerotecnia (E.U.I.T. Aeronáutica).

EL COMIENZO DEL TERCER MILENIO

marzo 15, 2009

ANTONIO ALFONSO FAUS
Publicado en El Mundo el Domingo, 19 de diciembre de 1999

La parábola de los dos sacos

¿Comienza el milenio en el año 2000?

NO

¿Empieza el tercer milenio el próximo 1 de enero o dentro de un año? La cuestión tiene raíces profundas. La explicación está en la base de las propiedades de la Naturaleza. Nada hay continuo salvo las idealizaciones matemáticas en nuestra mente. Todo es discontinuo, digital, a saltos cuánticos. Y nos pasamos la vida contándolos. Es el fundamento de la mecánica cuántica, la mecánica más comprobada hasta el momento presente.

Imaginemos que tenemos dos sacos. Uno a nuestra izquierda lleno de bolas con un número en cada una de ellas, desde el 1 hasta el 3.000, por ejemplo. A nuestra derecha tenemos el otro saco vacío. Empecemos a coger bolas del saco de la izquierda para pasarlas al saco de la derecha. Y supongamos que tardamos un año en pasar cada bola de un saco a otro, con la bola en nuestra mano viajando por el aire. Empecemos. Antes de introducir nuestra mano es como si el tiempo estuviera parado. La cuenta empieza cuando sentimos en nuestra mano la bola número 1 y la vamos desplazando por el aire, despacio, hacia el saco vacío. Cuando la soltemos en el saco vacío habrá pasado un año. Rápidamente volvemos las manos al saco de las bolas y escogemos la bola número 2 para pasarla en un año al saco de la derecha. Y así sucesivamente.

Veamos ahora dónde estamos en el momento presente. Nuestra mano escogió la bola 1999 hace casi un año, y está a punto de dejarla en el saco de nuestra derecha ¡que contiene exactamente 1.998 bolas! A las 24 horas del 31 de diciembre próximo nuestra mano dejará caer la bola 1.999 en el saco, que entonces tendrá exactamente 1.999 bolas. Pasaremos rápidamente a coger la bola 2.000 del saco de la izquierda, la cual viajará por el aire durante un año. Cuando la soltemos, dentro de un año, habrá 2.000 bolas en el saco de la derecha: se habrán cumplido entonces los dos milenios. Y cuando volvamos nuestra mano al saco de las bolas para escoger la bola 2.001 ¡entraremos en el tercer milenio!

Quizá sea lo mejor tener claro qué pasa al principio, cuando se inicia la cuenta. El año 1 empieza cuando tenemos la bola en la mano y la vamos desplazando poco a poco al otro saco. Termina cuando la soltamos en él. La cuenta es clara, el número de años que pasan es precisamente el número de bolas que hay en el saco de la derecha. Durante el primer año no hay ninguna bola, es el año cero, en tanto y cuanto el saco no contiene nada. Cuando le caiga la primera bola será el año 1. Así pues, hasta que no tenga 2.000 bolas no habrá terminado el segundo milenio. El saco tendrá 2.000 bolas cuando caiga la bola 2.000 en él: ¡dentro de un año! Y entonces empezará la cuenta del tercer milenio.

Antonio Alfonso Faus es catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.

EL COMIENZO DEL TERCER MILENIO

marzo 15, 2009

ANTONIO ALFONSO FAUS
Publicado en El Mundo el Domingo, 19 de diciembre de 1999

La parábola de los dos sacos

¿Comienza el milenio en el año 2000?

NO

¿Empieza el tercer milenio el próximo 1 de enero o dentro de un año? La cuestión tiene raíces profundas. La explicación está en la base de las propiedades de la Naturaleza. Nada hay continuo salvo las idealizaciones matemáticas en nuestra mente. Todo es discontinuo, digital, a saltos cuánticos. Y nos pasamos la vida contándolos. Es el fundamento de la mecánica cuántica, la mecánica más comprobada hasta el momento presente.

Imaginemos que tenemos dos sacos. Uno a nuestra izquierda lleno de bolas con un número en cada una de ellas, desde el 1 hasta el 3.000, por ejemplo. A nuestra derecha tenemos el otro saco vacío. Empecemos a coger bolas del saco de la izquierda para pasarlas al saco de la derecha. Y supongamos que tardamos un año en pasar cada bola de un saco a otro, con la bola en nuestra mano viajando por el aire. Empecemos. Antes de introducir nuestra mano es como si el tiempo estuviera parado. La cuenta empieza cuando sentimos en nuestra mano la bola número 1 y la vamos desplazando por el aire, despacio, hacia el saco vacío. Cuando la soltemos en el saco vacío habrá pasado un año. Rápidamente volvemos las manos al saco de las bolas y escogemos la bola número 2 para pasarla en un año al saco de la derecha. Y así sucesivamente.

Veamos ahora dónde estamos en el momento presente. Nuestra mano escogió la bola 1999 hace casi un año, y está a punto de dejarla en el saco de nuestra derecha ¡que contiene exactamente 1.998 bolas! A las 24 horas del 31 de diciembre próximo nuestra mano dejará caer la bola 1.999 en el saco, que entonces tendrá exactamente 1.999 bolas. Pasaremos rápidamente a coger la bola 2.000 del saco de la izquierda, la cual viajará por el aire durante un año. Cuando la soltemos, dentro de un año, habrá 2.000 bolas en el saco de la derecha: se habrán cumplido entonces los dos milenios. Y cuando volvamos nuestra mano al saco de las bolas para escoger la bola 2.001 ¡entraremos en el tercer milenio!

Quizá sea lo mejor tener claro qué pasa al principio, cuando se inicia la cuenta. El año 1 empieza cuando tenemos la bola en la mano y la vamos desplazando poco a poco al otro saco. Termina cuando la soltamos en él. La cuenta es clara, el número de años que pasan es precisamente el número de bolas que hay en el saco de la derecha. Durante el primer año no hay ninguna bola, es el año cero, en tanto y cuanto el saco no contiene nada. Cuando le caiga la primera bola será el año 1. Así pues, hasta que no tenga 2.000 bolas no habrá terminado el segundo milenio. El saco tendrá 2.000 bolas cuando caiga la bola 2.000 en él: ¡dentro de un año! Y entonces empezará la cuenta del tercer milenio.

Antonio Alfonso Faus es catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.

EL COMIENZO DEL TERCER MILENIO

marzo 15, 2009

ANTONIO ALFONSO FAUS
Publicado en El Mundo el Domingo, 19 de diciembre de 1999

La parábola de los dos sacos

¿Comienza el milenio en el año 2000?

NO

¿Empieza el tercer milenio el próximo 1 de enero o dentro de un año? La cuestión tiene raíces profundas. La explicación está en la base de las propiedades de la Naturaleza. Nada hay continuo salvo las idealizaciones matemáticas en nuestra mente. Todo es discontinuo, digital, a saltos cuánticos. Y nos pasamos la vida contándolos. Es el fundamento de la mecánica cuántica, la mecánica más comprobada hasta el momento presente.

Imaginemos que tenemos dos sacos. Uno a nuestra izquierda lleno de bolas con un número en cada una de ellas, desde el 1 hasta el 3.000, por ejemplo. A nuestra derecha tenemos el otro saco vacío. Empecemos a coger bolas del saco de la izquierda para pasarlas al saco de la derecha. Y supongamos que tardamos un año en pasar cada bola de un saco a otro, con la bola en nuestra mano viajando por el aire. Empecemos. Antes de introducir nuestra mano es como si el tiempo estuviera parado. La cuenta empieza cuando sentimos en nuestra mano la bola número 1 y la vamos desplazando por el aire, despacio, hacia el saco vacío. Cuando la soltemos en el saco vacío habrá pasado un año. Rápidamente volvemos las manos al saco de las bolas y escogemos la bola número 2 para pasarla en un año al saco de la derecha. Y así sucesivamente.

Veamos ahora dónde estamos en el momento presente. Nuestra mano escogió la bola 1999 hace casi un año, y está a punto de dejarla en el saco de nuestra derecha ¡que contiene exactamente 1.998 bolas! A las 24 horas del 31 de diciembre próximo nuestra mano dejará caer la bola 1.999 en el saco, que entonces tendrá exactamente 1.999 bolas. Pasaremos rápidamente a coger la bola 2.000 del saco de la izquierda, la cual viajará por el aire durante un año. Cuando la soltemos, dentro de un año, habrá 2.000 bolas en el saco de la derecha: se habrán cumplido entonces los dos milenios. Y cuando volvamos nuestra mano al saco de las bolas para escoger la bola 2.001 ¡entraremos en el tercer milenio!

Quizá sea lo mejor tener claro qué pasa al principio, cuando se inicia la cuenta. El año 1 empieza cuando tenemos la bola en la mano y la vamos desplazando poco a poco al otro saco. Termina cuando la soltamos en él. La cuenta es clara, el número de años que pasan es precisamente el número de bolas que hay en el saco de la derecha. Durante el primer año no hay ninguna bola, es el año cero, en tanto y cuanto el saco no contiene nada. Cuando le caiga la primera bola será el año 1. Así pues, hasta que no tenga 2.000 bolas no habrá terminado el segundo milenio. El saco tendrá 2.000 bolas cuando caiga la bola 2.000 en él: ¡dentro de un año! Y entonces empezará la cuenta del tercer milenio.

Antonio Alfonso Faus es catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.

EN MI VIDA HE APRENDIDO

marzo 15, 2009

He aprendido…
¿Qué has aprendido en la vida?

He aprendido…
Que no tenemos que cambiar a los amigos, si entendemos que los amigos cambian.

He aprendido…
Que no importa qué tan bueno es un amigo, te van a lastimar en algún momento y los debes perdonar por eso.

He aprendido…
Que la amistad verdadera continua creciendo, aún más allá de la distancia. Lo mismo pasa con el amor.

He aprendido…
Que puedes hacer algo en un instante que te causará dolor de por vida.

He aprendido…
Que me está tomando mucho tiempo llegar a ser la persona que quiero ser.

He aprendido…
Que puedes seguir adelante mucho después de que no puedas.

He aprendido…
Que somos responsables por lo que hacemos, no importa cómo nos sintamos.

He aprendido…
Que si no controlas tu actitud, ella te controlará a ti.

He aprendido…
Que sin importar que tan excitante es una relación al principio, la pasión desvanece y más vale que haya otra cosa que tome su lugar.

He aprendido…
Que siempre debes dejar con palabras de amor a las personas que quieres. Puede ser la última vez que las veas.

He aprendido…
Que los héroes son las personas que hacen lo que se tiene que hacer, cuando se necesita hacerlo y sin importar las consecuencias.

He aprendido…
Que el dinero es una pésima forma de mantener el marcador.

He aprendido…
Que mi mejor amigo y yo podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada, y pasar el mejor tiempo.

He aprendido…
Que a veces las personas que esperas que te pateen cuando estás derrotado, son las que te ayudarán a levantarte.

He aprendido…
Que a veces, cuando estoy enojado, y aunque tenga derecho para estarlo, eso no me da el derecho de ser cruel.

He aprendido…
Que por el hecho de que una persona no te quiera como tú quisieras que lo hiciera, no significa que no te quiera con todo lo que tiene.

He aprendido…
Que la madurez tiene más que ver con las experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas, que con el número de cumpleaños que has celebrado.

He aprendido…
Que no siempre es suficiente ser perdonado por los demás. A veces tienes que aprender a perdonarte a ti mismo.

He aprendido…
Que no importa qué tanto está roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu pena.

He aprendido…
Que nuestro pasado y nuestras circunstancias pueden haber influenciado en quiénes somos, pero somos responsables por quién llegamos a ser.

He aprendido…
Que el hecho de que dos personas discutan no significa que no se quieran el uno al otro. Y el hecho de que no discutan, no significa que sí se quieran.

He aprendido…
Que no debes insistir tanto en encontrar un secreto. Podría cambiar tu vida para siempre.

He aprendido…
Que dos personas pueden ver exactamente la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.

He aprendido…
Que tu vida puede ser cambiada en cuestión de horas por personas que ni siquiera te conocen.

He aprendido…
Que aún cuando piensas que no tienes más que dar, cuando un amigo te llora, encontrarás la fuerza para ayudarlo.

He aprendido…
Que las credenciales en la pared no te hacen una persona decente.

He aprendido…
Que las personas por las que más te preocupas en la vida se van demasiado pronto.

EN MI VIDA HE APRENDIDO

marzo 15, 2009

He aprendido…
¿Qué has aprendido en la vida?

He aprendido…
Que no tenemos que cambiar a los amigos, si entendemos que los amigos cambian.

He aprendido…
Que no importa qué tan bueno es un amigo, te van a lastimar en algún momento y los debes perdonar por eso.

He aprendido…
Que la amistad verdadera continua creciendo, aún más allá de la distancia. Lo mismo pasa con el amor.

He aprendido…
Que puedes hacer algo en un instante que te causará dolor de por vida.

He aprendido…
Que me está tomando mucho tiempo llegar a ser la persona que quiero ser.

He aprendido…
Que puedes seguir adelante mucho después de que no puedas.

He aprendido…
Que somos responsables por lo que hacemos, no importa cómo nos sintamos.

He aprendido…
Que si no controlas tu actitud, ella te controlará a ti.

He aprendido…
Que sin importar que tan excitante es una relación al principio, la pasión desvanece y más vale que haya otra cosa que tome su lugar.

He aprendido…
Que siempre debes dejar con palabras de amor a las personas que quieres. Puede ser la última vez que las veas.

He aprendido…
Que los héroes son las personas que hacen lo que se tiene que hacer, cuando se necesita hacerlo y sin importar las consecuencias.

He aprendido…
Que el dinero es una pésima forma de mantener el marcador.

He aprendido…
Que mi mejor amigo y yo podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada, y pasar el mejor tiempo.

He aprendido…
Que a veces las personas que esperas que te pateen cuando estás derrotado, son las que te ayudarán a levantarte.

He aprendido…
Que a veces, cuando estoy enojado, y aunque tenga derecho para estarlo, eso no me da el derecho de ser cruel.

He aprendido…
Que por el hecho de que una persona no te quiera como tú quisieras que lo hiciera, no significa que no te quiera con todo lo que tiene.

He aprendido…
Que la madurez tiene más que ver con las experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas, que con el número de cumpleaños que has celebrado.

He aprendido…
Que no siempre es suficiente ser perdonado por los demás. A veces tienes que aprender a perdonarte a ti mismo.

He aprendido…
Que no importa qué tanto está roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu pena.

He aprendido…
Que nuestro pasado y nuestras circunstancias pueden haber influenciado en quiénes somos, pero somos responsables por quién llegamos a ser.

He aprendido…
Que el hecho de que dos personas discutan no significa que no se quieran el uno al otro. Y el hecho de que no discutan, no significa que sí se quieran.

He aprendido…
Que no debes insistir tanto en encontrar un secreto. Podría cambiar tu vida para siempre.

He aprendido…
Que dos personas pueden ver exactamente la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.

He aprendido…
Que tu vida puede ser cambiada en cuestión de horas por personas que ni siquiera te conocen.

He aprendido…
Que aún cuando piensas que no tienes más que dar, cuando un amigo te llora, encontrarás la fuerza para ayudarlo.

He aprendido…
Que las credenciales en la pared no te hacen una persona decente.

He aprendido…
Que las personas por las que más te preocupas en la vida se van demasiado pronto.

EN MI VIDA HE APRENDIDO

marzo 15, 2009

He aprendido…
¿Qué has aprendido en la vida?

He aprendido…
Que no tenemos que cambiar a los amigos, si entendemos que los amigos cambian.

He aprendido…
Que no importa qué tan bueno es un amigo, te van a lastimar en algún momento y los debes perdonar por eso.

He aprendido…
Que la amistad verdadera continua creciendo, aún más allá de la distancia. Lo mismo pasa con el amor.

He aprendido…
Que puedes hacer algo en un instante que te causará dolor de por vida.

He aprendido…
Que me está tomando mucho tiempo llegar a ser la persona que quiero ser.

He aprendido…
Que puedes seguir adelante mucho después de que no puedas.

He aprendido…
Que somos responsables por lo que hacemos, no importa cómo nos sintamos.

He aprendido…
Que si no controlas tu actitud, ella te controlará a ti.

He aprendido…
Que sin importar que tan excitante es una relación al principio, la pasión desvanece y más vale que haya otra cosa que tome su lugar.

He aprendido…
Que siempre debes dejar con palabras de amor a las personas que quieres. Puede ser la última vez que las veas.

He aprendido…
Que los héroes son las personas que hacen lo que se tiene que hacer, cuando se necesita hacerlo y sin importar las consecuencias.

He aprendido…
Que el dinero es una pésima forma de mantener el marcador.

He aprendido…
Que mi mejor amigo y yo podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada, y pasar el mejor tiempo.

He aprendido…
Que a veces las personas que esperas que te pateen cuando estás derrotado, son las que te ayudarán a levantarte.

He aprendido…
Que a veces, cuando estoy enojado, y aunque tenga derecho para estarlo, eso no me da el derecho de ser cruel.

He aprendido…
Que por el hecho de que una persona no te quiera como tú quisieras que lo hiciera, no significa que no te quiera con todo lo que tiene.

He aprendido…
Que la madurez tiene más que ver con las experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas, que con el número de cumpleaños que has celebrado.

He aprendido…
Que no siempre es suficiente ser perdonado por los demás. A veces tienes que aprender a perdonarte a ti mismo.

He aprendido…
Que no importa qué tanto está roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu pena.

He aprendido…
Que nuestro pasado y nuestras circunstancias pueden haber influenciado en quiénes somos, pero somos responsables por quién llegamos a ser.

He aprendido…
Que el hecho de que dos personas discutan no significa que no se quieran el uno al otro. Y el hecho de que no discutan, no significa que sí se quieran.

He aprendido…
Que no debes insistir tanto en encontrar un secreto. Podría cambiar tu vida para siempre.

He aprendido…
Que dos personas pueden ver exactamente la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.

He aprendido…
Que tu vida puede ser cambiada en cuestión de horas por personas que ni siquiera te conocen.

He aprendido…
Que aún cuando piensas que no tienes más que dar, cuando un amigo te llora, encontrarás la fuerza para ayudarlo.

He aprendido…
Que las credenciales en la pared no te hacen una persona decente.

He aprendido…
Que las personas por las que más te preocupas en la vida se van demasiado pronto.

MAHATMA GANDHI, PENSAMIENTOS

marzo 15, 2009

Señor….

…Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la moneda, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.

Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

¡Señor…si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Cuida tus Pensamientos…
porque se volverán Palabras.

Cuida tus Palabras…
porque se volverán Actos.

Cuida tus Actos…
porque se harán Costumbre.

Cuida tus Costumbres..
porque forjarán tu Carácter.

Cuida tu Carácter
porque formará tu destino

Y tu Destino será tu vida.

Mahatma Gandhi

MAHATMA GANDHI, PENSAMIENTOS

marzo 15, 2009

Señor….

…Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la moneda, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.

Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

¡Señor…si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Cuida tus Pensamientos…
porque se volverán Palabras.

Cuida tus Palabras…
porque se volverán Actos.

Cuida tus Actos…
porque se harán Costumbre.

Cuida tus Costumbres..
porque forjarán tu Carácter.

Cuida tu Carácter
porque formará tu destino

Y tu Destino será tu vida.

Mahatma Gandhi