Archive for 27 marzo 2009

EL ANILLO Y LA AUTOESTIMA

marzo 27, 2009

Un alumno llegó a su profesor con un problema:
-Estoy aquí, profesor, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Dicen que no sirvo para nada, que no hago nada bien, que soy tonto y muy idiota. ¿Cómo puedo mejorar?
¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El profesor, sin mirarlo, le dijo:
-Lo siento mucho, joven, pero ahora no puedo ayudarte. Primero debo resolver mi propio problema, tal vez después…
Y haciendo una pausa dijo:
– Si tú me ayudas y puedo resolver mi problema rápidamente, quizá pueda ayudarte a resolver el tuyo.
-Claro, profesor, murmuró el joven.
Pero se sintió otra vez desvalorizado.
El profesor se sacó un anillo que llevaba en el dedo pequeño, se lo dio y le dijo:
– Coge el caballo y vete al mercado. Debes vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es preciso que obtengas por él el máximo posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y vuelve con la moneda lo más rápido posible.
El joven cogió el anillo y partió.
Cuando llegó al mercado empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes.
Ellos miraban con algún interés, atendiendo al joven cuando decía cuanto pretendía por el anillo.
Cuando decía que una moneda de oro, algunos reían, otros se apartaban sin mirarlo.
Solamente un viejecito fue amable de explicarle que una moneda de oro era mucho valor para comprar un anillo
Intentando ayudar al joven, llegaron a ofrecerle una moneda de plata y una jícara de cobre, pero el joven seguía las instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazaba las ofertas,
Después de ofrecer la joya a todos los que pasaban por el mercado, y abatido por el fracaso, montó en el caballo y regresó.
El joven deseaba tener una moneda de oro para comprar el mismo el anillo, librando de la preocupación a su profesor pudiendo así recibir su ayuda y consejos
Entró en la casa y dijo:
– Profesor, lo siento mucho, pero es imposible conseguir lo que me pidió.
Tal vez pudiese conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que se pueda engañar a nadie sobre el valor del anillo.
– Importante lo que me dices, joven, le contestó sonriente. Primero debemos saber el valor del anillo.
Vuelve a coger el caballo y vas a ver al joyero. ¿Quién mejor para saber su valor exacto? Pero no importa cuanto te ofrezca, no lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven fue a ver al joyero y le dio el anillo para que lo examinara.
El joyero lo examinó con una lupa, lo pesó y le dijo:
-Dile a tu profesor que, que si lo quiere vender ahora no puedo darle más de 58 monedas de oro.
-58 MONEDAS DE ORO!!, exclamó el joven.
-Sí, contestó el joyero, y creo que con el tiempo podría ofrecer cerca de 70 monedas, pero si la venta es urgente …

El joven corrió emocionado a casa del profesor para contarle lo ocurrido.

-Siéntate, dijo el profesor, y después de escuchar todo lo que el joven le contó, le dijo:
-Tú eres como ese anillo, una joya valiosa y única. Solamente puede ser valorada por un especialista.
– ¿Pensabas que cualquiera podía descubrir su verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a colocarse su anillo en el dedo.
– Todos somos como esta joya.
Valioso y únicos y andamos por todos los mercados de la vida pretendiendo que personas inexpertas nos valoren.

EL ANILLO Y LA AUTOESTIMA

marzo 27, 2009

Un alumno llegó a su profesor con un problema:
-Estoy aquí, profesor, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Dicen que no sirvo para nada, que no hago nada bien, que soy tonto y muy idiota. ¿Cómo puedo mejorar?
¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El profesor, sin mirarlo, le dijo:
-Lo siento mucho, joven, pero ahora no puedo ayudarte. Primero debo resolver mi propio problema, tal vez después…
Y haciendo una pausa dijo:
– Si tú me ayudas y puedo resolver mi problema rápidamente, quizá pueda ayudarte a resolver el tuyo.
-Claro, profesor, murmuró el joven.
Pero se sintió otra vez desvalorizado.
El profesor se sacó un anillo que llevaba en el dedo pequeño, se lo dio y le dijo:
– Coge el caballo y vete al mercado. Debes vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es preciso que obtengas por él el máximo posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y vuelve con la moneda lo más rápido posible.
El joven cogió el anillo y partió.
Cuando llegó al mercado empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes.
Ellos miraban con algún interés, atendiendo al joven cuando decía cuanto pretendía por el anillo.
Cuando decía que una moneda de oro, algunos reían, otros se apartaban sin mirarlo.
Solamente un viejecito fue amable de explicarle que una moneda de oro era mucho valor para comprar un anillo
Intentando ayudar al joven, llegaron a ofrecerle una moneda de plata y una jícara de cobre, pero el joven seguía las instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazaba las ofertas,
Después de ofrecer la joya a todos los que pasaban por el mercado, y abatido por el fracaso, montó en el caballo y regresó.
El joven deseaba tener una moneda de oro para comprar el mismo el anillo, librando de la preocupación a su profesor pudiendo así recibir su ayuda y consejos
Entró en la casa y dijo:
– Profesor, lo siento mucho, pero es imposible conseguir lo que me pidió.
Tal vez pudiese conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que se pueda engañar a nadie sobre el valor del anillo.
– Importante lo que me dices, joven, le contestó sonriente. Primero debemos saber el valor del anillo.
Vuelve a coger el caballo y vas a ver al joyero. ¿Quién mejor para saber su valor exacto? Pero no importa cuanto te ofrezca, no lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven fue a ver al joyero y le dio el anillo para que lo examinara.
El joyero lo examinó con una lupa, lo pesó y le dijo:
-Dile a tu profesor que, que si lo quiere vender ahora no puedo darle más de 58 monedas de oro.
-58 MONEDAS DE ORO!!, exclamó el joven.
-Sí, contestó el joyero, y creo que con el tiempo podría ofrecer cerca de 70 monedas, pero si la venta es urgente …

El joven corrió emocionado a casa del profesor para contarle lo ocurrido.

-Siéntate, dijo el profesor, y después de escuchar todo lo que el joven le contó, le dijo:
-Tú eres como ese anillo, una joya valiosa y única. Solamente puede ser valorada por un especialista.
– ¿Pensabas que cualquiera podía descubrir su verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a colocarse su anillo en el dedo.
– Todos somos como esta joya.
Valioso y únicos y andamos por todos los mercados de la vida pretendiendo que personas inexpertas nos valoren.

PROMOCION DE PRESERVATIVOS

marzo 26, 2009

El papa promociona el condón en África: «Usadlo… ¡o seréis como yo!»
EL JUEVES

Últimamente el Vaticano está desatado: no damos abasto a registrar todas sus meteduras de pata. La iglesia, en sus mejores días, era un poco como aquel pariente más bien carca de la familia, el hijo del tío Julián, del lado de tu padre, que está ahí por fiestas y no estorba hasta que surge algún tema de conversación delicado y se le escapa una opinión indiscreta, que produce un tufillo a facha evidente y un silencio la mar de incómodo. Pero este marzo, no es que los temas delicados hayan ido surgiendo: es que la iglesia va a saco: el día de la mujer, lo de la lavadora; esta semana, lo de que se protege más al lince ibérico que a los embriones…
¿Y saben aquel del papa que va a África y dice que el condón no protege del sida? Con todo respeto, Benito_16: ¿Qué mierda sabes tú de condones? ¿O de sida? ¿Cómo tienes los cojonazos de plantarte en Camerún, donde el sida ha matado a más niños que el hambre, y no llevarles más que consejos, y encima malos?

PROMOCION DE PRESERVATIVOS

marzo 26, 2009

El papa promociona el condón en África: «Usadlo… ¡o seréis como yo!»
EL JUEVES

Últimamente el Vaticano está desatado: no damos abasto a registrar todas sus meteduras de pata. La iglesia, en sus mejores días, era un poco como aquel pariente más bien carca de la familia, el hijo del tío Julián, del lado de tu padre, que está ahí por fiestas y no estorba hasta que surge algún tema de conversación delicado y se le escapa una opinión indiscreta, que produce un tufillo a facha evidente y un silencio la mar de incómodo. Pero este marzo, no es que los temas delicados hayan ido surgiendo: es que la iglesia va a saco: el día de la mujer, lo de la lavadora; esta semana, lo de que se protege más al lince ibérico que a los embriones…
¿Y saben aquel del papa que va a África y dice que el condón no protege del sida? Con todo respeto, Benito_16: ¿Qué mierda sabes tú de condones? ¿O de sida? ¿Cómo tienes los cojonazos de plantarte en Camerún, donde el sida ha matado a más niños que el hambre, y no llevarles más que consejos, y encima malos?

PROMOCION DE PRESERVATIVOS

marzo 26, 2009

El papa promociona el condón en África: «Usadlo… ¡o seréis como yo!»
EL JUEVES

Últimamente el Vaticano está desatado: no damos abasto a registrar todas sus meteduras de pata. La iglesia, en sus mejores días, era un poco como aquel pariente más bien carca de la familia, el hijo del tío Julián, del lado de tu padre, que está ahí por fiestas y no estorba hasta que surge algún tema de conversación delicado y se le escapa una opinión indiscreta, que produce un tufillo a facha evidente y un silencio la mar de incómodo. Pero este marzo, no es que los temas delicados hayan ido surgiendo: es que la iglesia va a saco: el día de la mujer, lo de la lavadora; esta semana, lo de que se protege más al lince ibérico que a los embriones…
¿Y saben aquel del papa que va a África y dice que el condón no protege del sida? Con todo respeto, Benito_16: ¿Qué mierda sabes tú de condones? ¿O de sida? ¿Cómo tienes los cojonazos de plantarte en Camerún, donde el sida ha matado a más niños que el hambre, y no llevarles más que consejos, y encima malos?

EL SIDA Y YO

marzo 26, 2009

RAZONES PARA VIGILAR EL CONTAGIO DEL SIDA.
CLICAR ENCIMA DE LA PAGINA PARA LEERLA CON COMODIDAD

EL SIDA Y YO

marzo 26, 2009

RAZONES PARA VIGILAR EL CONTAGIO DEL SIDA.
CLICAR ENCIMA DE LA PAGINA PARA LEERLA CON COMODIDAD

EL SIDA Y YO

marzo 26, 2009

RAZONES PARA VIGILAR EL CONTAGIO DEL SIDA.
CLICAR ENCIMA DE LA PAGINA PARA LEERLA CON COMODIDAD

EL LINCE Y YO

marzo 26, 2009

CLICAR ENCIMA DE LA PAGINA PARA VERLA A MAYOR TAMAÑO

EL LINCE Y YO

marzo 26, 2009

CLICAR ENCIMA DE LA PAGINA PARA VERLA A MAYOR TAMAÑO