Archive for 28 junio 2009

LOS APUNTES CONTABLES QUE INCRIMINAN A BARCENAS

junio 28, 2009

Rajoy tiene al fin “las pruebas” que reclamaba para tomar una decisión sobre el financiero del PP.
Los 27 apuntes contables que incriminan a Luis Bárcenas.
ELPLURAL.COM
27/06/2009
El pretexto esgrimido por Mariano Rajoy de que necesita “alguna prueba” para tomar una decisión respecto a su tesorero, Luis Bárcenas, se ha quedado sin fundamento. La Fiscalía Anticorrupción detalla en un informe alrededor de una decena de evidencias que inculpan al administrador del PP, la mayoría son 27 apuntes contables que dan cuenta de entregas a nombre de “LB, LBárcenas, Bárcenas o Luis el cabrón”.
De los apuntes, algunos son manuscritos, otros están en archivos informáticos grabados en un pen drive que fueron requisados al contable de la red corrupta, José Luis Izquierdo. Uno de esos archivos se llama directamente “Cuentas L.B.”, según explica la Fiscalía.

Las siglas L y L.B
El informe de Anticorrupción considera como prueba de peso el que “en los documentos de reparto” aparecen las siglas L y LB, junto con otras que han sido relacionadas con personas vinculadas a Luis Bárcenas. En muchos de esos apuntes aparece el tesorero junto al diputado Gerardo Galeote o al ex alcalde de Pozuelo, Jesús Sepúlveda. La Fiscalía ha comprobado que “todos los que aparecen en los repartos identificados pertenecen al PP, y que Jesús Sepúlveda compartía facultades sobre la contratación de los actos del partido conjuntamente con Bárcenas”, según El País.

La declaraciones de imputados
La Fiscalía también se apoya en las declaraciones de los imputados en la causa del caso Gürtel, por lo que si al comienzo pensó que no había suficientes indicios para asegurar que L o LB o Luis el cabrón era Bárcenas, estas intervenciones y los nuevos documentos analizados han sido definitivos para cambiar de opinión. “Diferentes imputados afirman que Correa manifestó haber entregado una elevada cantidad de dinero a Bárcenas, imputados respecto a los que no se aprecian móviles espurios ni autoexculpatorios. Los mismos imputados afirmaron que Correa hablaba despectivamente de Bárcenas, manifestando, dos de ellos, que se refería al mismo como “un cabrón”, afirma el informe.

El ingreso de 330.000 euros
Además de todo esto, la Fiscalía contempla la operación bancaria realizada por Bárcenas, e investigada por la Agencia Tributaria, en la que el tesorero ingresó 330.000 euros en billetes de 500. El depósito fue efectuado “precisamente en los años en que se reflejan entregas de dinero a L y LB”, de cuerdo con los apuntes de Anticorrupción.

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LOS APUNTES CONTABLES QUE INCRIMINAN A BARCENAS

junio 28, 2009

Rajoy tiene al fin “las pruebas” que reclamaba para tomar una decisión sobre el financiero del PP.
Los 27 apuntes contables que incriminan a Luis Bárcenas.
ELPLURAL.COM
27/06/2009
El pretexto esgrimido por Mariano Rajoy de que necesita “alguna prueba” para tomar una decisión respecto a su tesorero, Luis Bárcenas, se ha quedado sin fundamento. La Fiscalía Anticorrupción detalla en un informe alrededor de una decena de evidencias que inculpan al administrador del PP, la mayoría son 27 apuntes contables que dan cuenta de entregas a nombre de “LB, LBárcenas, Bárcenas o Luis el cabrón”.
De los apuntes, algunos son manuscritos, otros están en archivos informáticos grabados en un pen drive que fueron requisados al contable de la red corrupta, José Luis Izquierdo. Uno de esos archivos se llama directamente “Cuentas L.B.”, según explica la Fiscalía.

Las siglas L y L.B
El informe de Anticorrupción considera como prueba de peso el que “en los documentos de reparto” aparecen las siglas L y LB, junto con otras que han sido relacionadas con personas vinculadas a Luis Bárcenas. En muchos de esos apuntes aparece el tesorero junto al diputado Gerardo Galeote o al ex alcalde de Pozuelo, Jesús Sepúlveda. La Fiscalía ha comprobado que “todos los que aparecen en los repartos identificados pertenecen al PP, y que Jesús Sepúlveda compartía facultades sobre la contratación de los actos del partido conjuntamente con Bárcenas”, según El País.

La declaraciones de imputados
La Fiscalía también se apoya en las declaraciones de los imputados en la causa del caso Gürtel, por lo que si al comienzo pensó que no había suficientes indicios para asegurar que L o LB o Luis el cabrón era Bárcenas, estas intervenciones y los nuevos documentos analizados han sido definitivos para cambiar de opinión. “Diferentes imputados afirman que Correa manifestó haber entregado una elevada cantidad de dinero a Bárcenas, imputados respecto a los que no se aprecian móviles espurios ni autoexculpatorios. Los mismos imputados afirmaron que Correa hablaba despectivamente de Bárcenas, manifestando, dos de ellos, que se refería al mismo como “un cabrón”, afirma el informe.

El ingreso de 330.000 euros
Además de todo esto, la Fiscalía contempla la operación bancaria realizada por Bárcenas, e investigada por la Agencia Tributaria, en la que el tesorero ingresó 330.000 euros en billetes de 500. El depósito fue efectuado “precisamente en los años en que se reflejan entregas de dinero a L y LB”, de cuerdo con los apuntes de Anticorrupción.

ALTERNATIVAS DESDE LA IZQUIERDA

junio 26, 2009

Crisis y modelo productivo: alternativas desde la izquierda

Nacho Álvarez Peralta
Viento Sur

La respuesta del gobierno de Zapatero frente a la crisis está resultando insuficiente y, además, mal orientada. Esta respuesta se ha presentado hasta el momento como una tragedia en tres actos. La apertura de la obra estuvo protagonizada por las ingentes ayudas destinadas a la banca, en un proceso de socialización de las pérdidas que confundía el rescate al sistema bancario con el rescate a los intereses privados de los accionistas, y que ni siquiera ha conseguido paliar el problema de la sequía crediticia.
El segundo acto se ha centrado en un plan de inversiones y gasto público que –por insuficiente–, no ha podido frenar la avalancha de despidos, convirtiéndose el desempleo en la principal vía de ajuste frente a la crisis.

En el pasado debate sobre el estado de la nación, Zapatero aclaró el contenido del tercer acto: “saldremos de la crisis con menos ladrillo y más ordenadores”. El presidente anunció una serie de medidas que pretenden impulsar –a partir de las cenizas de esta crisis– un nuevo modelo productivo (entre estas medidas destaca el recorte de la deducción por compra de vivienda).

En efecto, es importante salir de la crisis y más importante aún es cómo salir. Sin embargo, el debate que el gobierno y la izquierda institucional están manejando sobre el cambio de modelo productivo hace presagiar que el carácter trágico de la representación en curso seguirá alargándose para los trabajadores y las clases populares. Así, pareciera que este debate se estuviese ciñendo a la mera identificación de aquellos sectores que deben tomar el relevo de la construcción (se habla de la biotecnología, los servicios avanzados a empresas, la salud o las energías renovables). Del mismo modo, se insiste en la necesidad de incrementar la productividad de nuestra economía y de impulsar el gasto en I+D en sectores clave.

Retomar una política industrial resulta necesario después de décadas de ausencia de ésta, eso es cierto. Pero los vicios del modelo productivo español que –junto con la crisis internacional de las hipotecas subprime– nos han llevado a esta crisis, van más allá de la burbuja inmobiliaria, la fuerte expansión del endeudamiento y la baja productividad de una economía dominada por la construcción y el turismo.

El modelo productivo español se ha caracterizado durante esta última década por presentar niveles de gasto público social muy alejados de la media europea, un crecimiento del salario real medio no sólo negativo durante algunos años (1997-2001), sino notablemente inferior a la productividad por asalariado y un reparto sumamente desigual de la riqueza generada. Esto ha dado lugar a un enorme proceso de redistribución de rentas a favor de los beneficios empresariales y de las rentas del capital: entre 1992 y 2008, y a pesar de que el ritmo de creación de empleo (de mala calidad) ha sido notable, el peso de las rentas salariales sobre el PIB ha caído según datos del INE en casi ocho puntos porcentuales. Además, el empleo temporal ha crecido hasta alcanzar a uno de cada tres asalariados.

Desde la izquierda –al menos desde aquella que aún aspira a un horizonte de transformación social– debe reclamarse una salida a esta crisis que permita dar un giro de ciento ochenta grados a esta tendencia. Hay margen para otras políticas a favor de la mayoría social y, si no lo hay, habrá que empujarlo. En cualquier caso, la izquierda política, social y sindical no puede seguir jugando en el terreno de juego que le marca la derecha liberal.

En primer lugar, deberían desplegarse un conjunto de medidas de urgencia encaminadas a levantar un “escudo social” e impedir que el empleo, los salarios y la cohesión social sigan actuando como variables de ajuste frente a la crisis: por ejemplo, una fuerte subida del salario mínimo y una universalización de las prestaciones por desempleo, prohibiciones de los despidos y los ERE, o un fuerte impulso de los servicios sociales y del empleo público. El margen para financiar esos programas mediante subidas de los impuestos sobre las rentas del capital es sin duda amplio (en lugar de la reciente rebaja de cinco puntos del impuesto de sociedades anunciada por el gobierno).

Pero además, y más allá de estas medidas de urgencia para blindar a los trabajadores frente a la crisis, la izquierda política y sindical debería levantar un programa de ruptura con la lógica neoliberal aún imperante.

Cuatro son los pilares que podrían servir de base para ese programa. En primer lugar, es necesario invertir radicalmente el carácter regresivo de la distribución de la renta de estas últimas décadas: promover la reducción de la jornada laboral a 35 horas sin reducción salarial no sólo ayudaría al reparto del trabajo, sino que además facilitaría dicho proceso de redistribución. En segundo lugar, es necesario apostar por una progresiva liberación de determinados espacios económicos respecto de la lógica de la rentabilidad, extirpando del cuerpo del mercado bienes y servicios necesarios para satisfacer necesidades sociales como la vivienda, las pensiones, la banca o el sector energético. En tercer lugar, urge promover una reconversión ecológica –en clave de sostenibilidad– del modelo productivo (impulsando, entre otros aspectos, una reducción inmediata de las emisiones de CO2). Por último, sería necesario re-regular un mercado de trabajo caracterizado actualmente por una tremenda desreglamentación, precariedad e individualización de las relaciones laborales y, por tanto, por una tremenda indefensión de los trabajadores. Erradicar esa precariedad y restaurar los derechos laborales arrasados en legislaturas anteriores (tanto del PP como del PSOE) no sólo mejoraría las condiciones inmediatas de los trabajadores, sino que permitiría fortalecer la capacidad de negociación de sus organizaciones.

Parece difícil que la izquierda social-liberal, caracterizada por haber acompañado –cuando no gestionado e impulsado– la lógica neoliberal durante las últimas décadas, vaya a poder poner en pie medidas de este tipo. Al menos dos condiciones son necesarias para ello, y no parece que el gobierno esté dispuesto a enfrentarlas: en primer lugar, asumir el necesario conflicto político que –frente a la patronal y a la derecha– supondrían estas medidas. Y, en segundo lugar, romper con la lógica ultraliberal emanada desde Bruselas y apostar por una armonización al alza de los derechos sociales y laborales en el marco europeo (para evitar el chantaje empresarial y el dumping social). Tampoco ayuda precisamente la renuncia de las principales centrales sindicales del país a impulsar en este momento la movilización social.

Sin embargo, un programa apoyado en este tipo de medidas de urgencia es –desde el punto de vista técnico– perfectamente viable (su implementación no depende de aspectos “económicos”, sino de la correlación social de fuerzas que lo empuja). Además, permitiría no sólo blindar a los trabajadores frente a la crisis, sino también oxigenar a una izquierda reiteradamente defraudada y, más importante todavía, volver a situar el horizonte de la transformación social en la agenda política. Esperemos que alguien lo impulse.

*Nacho Álvarez Peralta es investigador del Departamento de Economía Aplicada I de la Universidad Complutense de Madrid.

ALTERNATIVAS DESDE LA IZQUIERDA

junio 26, 2009

Crisis y modelo productivo: alternativas desde la izquierda

Nacho Álvarez Peralta
Viento Sur

La respuesta del gobierno de Zapatero frente a la crisis está resultando insuficiente y, además, mal orientada. Esta respuesta se ha presentado hasta el momento como una tragedia en tres actos. La apertura de la obra estuvo protagonizada por las ingentes ayudas destinadas a la banca, en un proceso de socialización de las pérdidas que confundía el rescate al sistema bancario con el rescate a los intereses privados de los accionistas, y que ni siquiera ha conseguido paliar el problema de la sequía crediticia.
El segundo acto se ha centrado en un plan de inversiones y gasto público que –por insuficiente–, no ha podido frenar la avalancha de despidos, convirtiéndose el desempleo en la principal vía de ajuste frente a la crisis.

En el pasado debate sobre el estado de la nación, Zapatero aclaró el contenido del tercer acto: “saldremos de la crisis con menos ladrillo y más ordenadores”. El presidente anunció una serie de medidas que pretenden impulsar –a partir de las cenizas de esta crisis– un nuevo modelo productivo (entre estas medidas destaca el recorte de la deducción por compra de vivienda).

En efecto, es importante salir de la crisis y más importante aún es cómo salir. Sin embargo, el debate que el gobierno y la izquierda institucional están manejando sobre el cambio de modelo productivo hace presagiar que el carácter trágico de la representación en curso seguirá alargándose para los trabajadores y las clases populares. Así, pareciera que este debate se estuviese ciñendo a la mera identificación de aquellos sectores que deben tomar el relevo de la construcción (se habla de la biotecnología, los servicios avanzados a empresas, la salud o las energías renovables). Del mismo modo, se insiste en la necesidad de incrementar la productividad de nuestra economía y de impulsar el gasto en I+D en sectores clave.

Retomar una política industrial resulta necesario después de décadas de ausencia de ésta, eso es cierto. Pero los vicios del modelo productivo español que –junto con la crisis internacional de las hipotecas subprime– nos han llevado a esta crisis, van más allá de la burbuja inmobiliaria, la fuerte expansión del endeudamiento y la baja productividad de una economía dominada por la construcción y el turismo.

El modelo productivo español se ha caracterizado durante esta última década por presentar niveles de gasto público social muy alejados de la media europea, un crecimiento del salario real medio no sólo negativo durante algunos años (1997-2001), sino notablemente inferior a la productividad por asalariado y un reparto sumamente desigual de la riqueza generada. Esto ha dado lugar a un enorme proceso de redistribución de rentas a favor de los beneficios empresariales y de las rentas del capital: entre 1992 y 2008, y a pesar de que el ritmo de creación de empleo (de mala calidad) ha sido notable, el peso de las rentas salariales sobre el PIB ha caído según datos del INE en casi ocho puntos porcentuales. Además, el empleo temporal ha crecido hasta alcanzar a uno de cada tres asalariados.

Desde la izquierda –al menos desde aquella que aún aspira a un horizonte de transformación social– debe reclamarse una salida a esta crisis que permita dar un giro de ciento ochenta grados a esta tendencia. Hay margen para otras políticas a favor de la mayoría social y, si no lo hay, habrá que empujarlo. En cualquier caso, la izquierda política, social y sindical no puede seguir jugando en el terreno de juego que le marca la derecha liberal.

En primer lugar, deberían desplegarse un conjunto de medidas de urgencia encaminadas a levantar un “escudo social” e impedir que el empleo, los salarios y la cohesión social sigan actuando como variables de ajuste frente a la crisis: por ejemplo, una fuerte subida del salario mínimo y una universalización de las prestaciones por desempleo, prohibiciones de los despidos y los ERE, o un fuerte impulso de los servicios sociales y del empleo público. El margen para financiar esos programas mediante subidas de los impuestos sobre las rentas del capital es sin duda amplio (en lugar de la reciente rebaja de cinco puntos del impuesto de sociedades anunciada por el gobierno).

Pero además, y más allá de estas medidas de urgencia para blindar a los trabajadores frente a la crisis, la izquierda política y sindical debería levantar un programa de ruptura con la lógica neoliberal aún imperante.

Cuatro son los pilares que podrían servir de base para ese programa. En primer lugar, es necesario invertir radicalmente el carácter regresivo de la distribución de la renta de estas últimas décadas: promover la reducción de la jornada laboral a 35 horas sin reducción salarial no sólo ayudaría al reparto del trabajo, sino que además facilitaría dicho proceso de redistribución. En segundo lugar, es necesario apostar por una progresiva liberación de determinados espacios económicos respecto de la lógica de la rentabilidad, extirpando del cuerpo del mercado bienes y servicios necesarios para satisfacer necesidades sociales como la vivienda, las pensiones, la banca o el sector energético. En tercer lugar, urge promover una reconversión ecológica –en clave de sostenibilidad– del modelo productivo (impulsando, entre otros aspectos, una reducción inmediata de las emisiones de CO2). Por último, sería necesario re-regular un mercado de trabajo caracterizado actualmente por una tremenda desreglamentación, precariedad e individualización de las relaciones laborales y, por tanto, por una tremenda indefensión de los trabajadores. Erradicar esa precariedad y restaurar los derechos laborales arrasados en legislaturas anteriores (tanto del PP como del PSOE) no sólo mejoraría las condiciones inmediatas de los trabajadores, sino que permitiría fortalecer la capacidad de negociación de sus organizaciones.

Parece difícil que la izquierda social-liberal, caracterizada por haber acompañado –cuando no gestionado e impulsado– la lógica neoliberal durante las últimas décadas, vaya a poder poner en pie medidas de este tipo. Al menos dos condiciones son necesarias para ello, y no parece que el gobierno esté dispuesto a enfrentarlas: en primer lugar, asumir el necesario conflicto político que –frente a la patronal y a la derecha– supondrían estas medidas. Y, en segundo lugar, romper con la lógica ultraliberal emanada desde Bruselas y apostar por una armonización al alza de los derechos sociales y laborales en el marco europeo (para evitar el chantaje empresarial y el dumping social). Tampoco ayuda precisamente la renuncia de las principales centrales sindicales del país a impulsar en este momento la movilización social.

Sin embargo, un programa apoyado en este tipo de medidas de urgencia es –desde el punto de vista técnico– perfectamente viable (su implementación no depende de aspectos “económicos”, sino de la correlación social de fuerzas que lo empuja). Además, permitiría no sólo blindar a los trabajadores frente a la crisis, sino también oxigenar a una izquierda reiteradamente defraudada y, más importante todavía, volver a situar el horizonte de la transformación social en la agenda política. Esperemos que alguien lo impulse.

*Nacho Álvarez Peralta es investigador del Departamento de Economía Aplicada I de la Universidad Complutense de Madrid.

LA VOZ DE LAS VICTIMAS

junio 25, 2009

Los 192 jefes de estado o de gobierno que se reunieron el 1, 2 y 3 de junio en Nueva York convocados por la ONU para discutir la crisis económico-financiera y sus impactos sobre los diferentes países, especialmente sobre los países pobres. Para prepararla, el Presidente de la Asamblea Miguel d’Escoto Brockmann, ex-canciller de Nicaragua, ha creado una Comisión para la Reforma del Sistema Financiero y Monetario Internacional constituida por 20 celebridades de la economía y de la política bajo la coordinación del premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz.

Los resultados ya han sido entregados y sus principales contenidos se conocen más o menos. Como marco teórico, ético y humanístico que debe inspirar las nuevas medidas concretas se sugiere una Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, tarea difícil de realizar por falta de tradición jurídica y social en esta área. Luego se recomienda la creación de un Consejo Mundial de Coordinación Económica, paralelo al Consejo de Seguridad, desdoblado en dos autoridades mundiales, una que cuide de la regulación financiera y la otra de la competencia en la economía. Se sugiere una reforma de las instituciones de Bretton Woods (FMI y Banco Mundial) y una regionalización de las instituciones financieras que apoyan los procesos de desarrollo. Se pide también que, una vez al año, los jefes de estado o de gobierno de todo el mundo se encuentren para discutir el estado de la Tierra y de la Humanidad, y tomar medidas colectivas.

El gran temor es que esta reunión mundial sea desvirtuada por las presiones de los principales miembros del G-20, si envían solamente representantes diplomáticos o ministros. Por detrás de estas presiones están dos maneras diferentes de enfrentarse a la crisis actual.

Una es la del G-20 que se reunió en Londres en abril. Fundamentalmente se propone salvar el sistema económico-financiero imperante para que, en el fondo, todo funcione como antes, con ciertos controles pero con niveles razonables de crecimiento, sacrificando incluso el equilibrio de la Tierra, y perpetuando el escandaloso foso entre ricos y pobres. El propósito es el mismo: cómo ganar más con el mínimo de inversión, compitiendo en el mercado y considerando el estrés de la naturaleza y la pobreza como externalidades.

La otra es la de los grupos altermundistas, presentes en todos los estratos sociales del mundo y, en parte, asumida por la Comisión de la ONU. Se trata de situar la crisis económica en el conjunto de las demás crisis: la energética, la alimentaria, la del calentamiento global, la de la insostenibilidad del planeta (superamos en un 40% la capacidad de reposición de los recursos naturales) y la social y humanitaria (casi mil millones de personas por debajo del umbral de la pobreza). Más que salvar el sistema se trata de salvar la humanidad, la vida amenazada y el planeta en estado caótico. El propósito es cómo garantizar el buen vivir en armonía con los otros y con la naturaleza, produciendo conforme sus ciclos, con equidad social y con solidaridad generacional.

Siendo el problema planetario, las soluciones deben ser también planetarias. El único organismo planetario que existe es la ONU y es ella quien debería coordinar los esfuerzos colectivos para hacer frente a la crisis, no el G-20. Éste no ha sido delegado para representar a los otros 172 países, víctimas de la crisis global, cuyas voces no son escuchadas.

Las crisis no surgen en vano. Emergen de aquella Energía de fondo, cargada de propósito, que dirige el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros, y que está exigiendo un nuevo estadio de civilización, capaz de diseñar otro futuro distinto de esperanza. Ante esta gravísima situación se notan dos limitaciones:

La primera es de los economistas que, por oficio, tratan de economía pero poseen pocos conocimientos de ecología; por eso, como se ve por todas partes, no incluyen la naturaleza en sus consideraciones, como si la Tierra fuese inagotable y estuviese en orden, cosa que no es así.

La segunda es la de los jefes de estado: después de siglos de racionalismo y de materialismo han quedado embotados. No perciben los mensajes que el universo y la Tierra, como superorganismo vivo, les están enviando en el sentido de una transformación. Por su falta de escucha, sucede lo que decía Gramsci: «lo viejo se resiste a morir y lo nuevo no consigue nacer». Perdemos así la oportunidad, una de las últimas, de un nuevo comienzo. Y nos atascamos en nuestras propias crisis.

Leonardo Boff

LA VOZ DE LAS VICTIMAS

junio 25, 2009

Los 192 jefes de estado o de gobierno que se reunieron el 1, 2 y 3 de junio en Nueva York convocados por la ONU para discutir la crisis económico-financiera y sus impactos sobre los diferentes países, especialmente sobre los países pobres. Para prepararla, el Presidente de la Asamblea Miguel d’Escoto Brockmann, ex-canciller de Nicaragua, ha creado una Comisión para la Reforma del Sistema Financiero y Monetario Internacional constituida por 20 celebridades de la economía y de la política bajo la coordinación del premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz.

Los resultados ya han sido entregados y sus principales contenidos se conocen más o menos. Como marco teórico, ético y humanístico que debe inspirar las nuevas medidas concretas se sugiere una Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, tarea difícil de realizar por falta de tradición jurídica y social en esta área. Luego se recomienda la creación de un Consejo Mundial de Coordinación Económica, paralelo al Consejo de Seguridad, desdoblado en dos autoridades mundiales, una que cuide de la regulación financiera y la otra de la competencia en la economía. Se sugiere una reforma de las instituciones de Bretton Woods (FMI y Banco Mundial) y una regionalización de las instituciones financieras que apoyan los procesos de desarrollo. Se pide también que, una vez al año, los jefes de estado o de gobierno de todo el mundo se encuentren para discutir el estado de la Tierra y de la Humanidad, y tomar medidas colectivas.

El gran temor es que esta reunión mundial sea desvirtuada por las presiones de los principales miembros del G-20, si envían solamente representantes diplomáticos o ministros. Por detrás de estas presiones están dos maneras diferentes de enfrentarse a la crisis actual.

Una es la del G-20 que se reunió en Londres en abril. Fundamentalmente se propone salvar el sistema económico-financiero imperante para que, en el fondo, todo funcione como antes, con ciertos controles pero con niveles razonables de crecimiento, sacrificando incluso el equilibrio de la Tierra, y perpetuando el escandaloso foso entre ricos y pobres. El propósito es el mismo: cómo ganar más con el mínimo de inversión, compitiendo en el mercado y considerando el estrés de la naturaleza y la pobreza como externalidades.

La otra es la de los grupos altermundistas, presentes en todos los estratos sociales del mundo y, en parte, asumida por la Comisión de la ONU. Se trata de situar la crisis económica en el conjunto de las demás crisis: la energética, la alimentaria, la del calentamiento global, la de la insostenibilidad del planeta (superamos en un 40% la capacidad de reposición de los recursos naturales) y la social y humanitaria (casi mil millones de personas por debajo del umbral de la pobreza). Más que salvar el sistema se trata de salvar la humanidad, la vida amenazada y el planeta en estado caótico. El propósito es cómo garantizar el buen vivir en armonía con los otros y con la naturaleza, produciendo conforme sus ciclos, con equidad social y con solidaridad generacional.

Siendo el problema planetario, las soluciones deben ser también planetarias. El único organismo planetario que existe es la ONU y es ella quien debería coordinar los esfuerzos colectivos para hacer frente a la crisis, no el G-20. Éste no ha sido delegado para representar a los otros 172 países, víctimas de la crisis global, cuyas voces no son escuchadas.

Las crisis no surgen en vano. Emergen de aquella Energía de fondo, cargada de propósito, que dirige el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros, y que está exigiendo un nuevo estadio de civilización, capaz de diseñar otro futuro distinto de esperanza. Ante esta gravísima situación se notan dos limitaciones:

La primera es de los economistas que, por oficio, tratan de economía pero poseen pocos conocimientos de ecología; por eso, como se ve por todas partes, no incluyen la naturaleza en sus consideraciones, como si la Tierra fuese inagotable y estuviese en orden, cosa que no es así.

La segunda es la de los jefes de estado: después de siglos de racionalismo y de materialismo han quedado embotados. No perciben los mensajes que el universo y la Tierra, como superorganismo vivo, les están enviando en el sentido de una transformación. Por su falta de escucha, sucede lo que decía Gramsci: «lo viejo se resiste a morir y lo nuevo no consigue nacer». Perdemos así la oportunidad, una de las últimas, de un nuevo comienzo. Y nos atascamos en nuestras propias crisis.

Leonardo Boff

QUIERO SER BALLENA

junio 24, 2009

Hace unos días, en una ciudad de Francia, un cartel, con una joven espectacular, en el escaparate de un gimnasio, decía: ESTE VERANO ¿QUIERES SER SIRENA O BALLENA?.
Dicen que una mujer joven-madura, cuyas características físicas no han trascendido, respondió a la pregunta publicitaria en estos términos:
Estimados Srs.:
Las ballenas están siempre rodeadas de amigos (delfines, leones marinos, humanos curiosos). Tienen una vida sexual muy activa, se embarazan y tienen ballenitas de lo más tiernas a las que amamantan. Se lo pasan bomba con los delfines, poniéndose moradas de camarones. Juegan y nadan surcando los mares, conociendo lugares tan maravillosos como La Patagonia, el mar de Barens o los arrecifes de Coral de la Polinesia. Las ballenas cantan muy bien y hasta graban CD’s. Son impresionantes y casi no tienen más depredador que los humanos. Son queridas, defendidas y admiradas por casi todo el mundo.

Las sirenas no existen. Y si existieran harían colas en las consultas de los psicoanalistas argentinos porque tendrían un grave problema de personalidad ¿mujer o pescado?. No tienen vida sexual porque matan a los hombres que se acercan a ellas, además ¿por donde lo harian?. Así que tampoco tienen hijos. Son bonitas, es verdad, pero solitarias y tristes. Además ¿quien querría acercarse a una chica que huele a pescadería?.

Yo lo tengo claro, quiero ser ballena.

PD : En esta época en que los medios de comunicación nos meten en la cabeza la idea de que solo las flacas son bellas, prefiero disfrutar de un helado con mis hijos, de una buena cena con un hombre que me haga vibrar, de un café con pastas con mis amigos.. Con el tiempo ganamos peso porque al acumular tanta información en la cabeza, cuando ya no hay más sitio, se reparte por el resto del cuerpo, así que no estamos gordas, somos tremendamente cultas. Desde hoy cuando me vea el culo en el espejo pensaré, madre mía, lo lista que soy…….

QUIERO SER BALLENA

junio 24, 2009

Hace unos días, en una ciudad de Francia, un cartel, con una joven espectacular, en el escaparate de un gimnasio, decía: ESTE VERANO ¿QUIERES SER SIRENA O BALLENA?.
Dicen que una mujer joven-madura, cuyas características físicas no han trascendido, respondió a la pregunta publicitaria en estos términos:
Estimados Srs.:
Las ballenas están siempre rodeadas de amigos (delfines, leones marinos, humanos curiosos). Tienen una vida sexual muy activa, se embarazan y tienen ballenitas de lo más tiernas a las que amamantan. Se lo pasan bomba con los delfines, poniéndose moradas de camarones. Juegan y nadan surcando los mares, conociendo lugares tan maravillosos como La Patagonia, el mar de Barens o los arrecifes de Coral de la Polinesia. Las ballenas cantan muy bien y hasta graban CD’s. Son impresionantes y casi no tienen más depredador que los humanos. Son queridas, defendidas y admiradas por casi todo el mundo.

Las sirenas no existen. Y si existieran harían colas en las consultas de los psicoanalistas argentinos porque tendrían un grave problema de personalidad ¿mujer o pescado?. No tienen vida sexual porque matan a los hombres que se acercan a ellas, además ¿por donde lo harian?. Así que tampoco tienen hijos. Son bonitas, es verdad, pero solitarias y tristes. Además ¿quien querría acercarse a una chica que huele a pescadería?.

Yo lo tengo claro, quiero ser ballena.

PD : En esta época en que los medios de comunicación nos meten en la cabeza la idea de que solo las flacas son bellas, prefiero disfrutar de un helado con mis hijos, de una buena cena con un hombre que me haga vibrar, de un café con pastas con mis amigos.. Con el tiempo ganamos peso porque al acumular tanta información en la cabeza, cuando ya no hay más sitio, se reparte por el resto del cuerpo, así que no estamos gordas, somos tremendamente cultas. Desde hoy cuando me vea el culo en el espejo pensaré, madre mía, lo lista que soy…….

VICENTE FERRER EL SANTO LAICO

junio 23, 2009

Frente al silencio de los obispos, miles de pobres despiden en la India al “santo laico”

¿Por qué Rouco Varela no considera a Vicente Ferrer uno de los suyos?

Varios miles de ciudadanos en la India despidieron ayer a Vicente Ferrer, ex jesuita español y símbolo para millones de creyentes en todo el mundo. El entierro fue en Bathalapalli, municipio al que tantas horas de trabajo y esfuerzo dedicó el “santo de la India”. Fue una ceremonia humilde, que se desarrolló al aire libre bajo una sencilla estructura metálica cubierta con un telar. Sus familiares, amigos, el presidente del Congreso de los Diputados, el socialista José Bono, y la popular Soraya Sáenz de Santamaría, estuvieron allí para dar su último adiós a Ferrer, menospreciado por la Conferencia Episcopal.

Y es que los obispos no han difundido ni una nota de prensa, ni un comunicado de condolencia, ni tan siquiera unas breves declaraciones lamentado la muerte del ex jesuita. La Conferencia Episcopal, siempre predispuesta a hablar sobre los más diversos temas de la actualidad política, prefirió guardar un escandaloso silencio sobre la muerte del cooperante español.

Silencio
Como excusa, los jerarcas católicos han esgrimido que también guardaron silencio cuando murió la madre Teresa de Calcuta o cuando fallecieron cooperantes ilustres de otras ONG religiosas como Cáritas o Manos Unidas.

Ausencias
A este respecto, el padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz y amigo personal de Ferrer, ha reconocido que le resulta extremadamente “doloroso” comprobar como en las exequias del que fue “el cooperante más importante del siglo XX y XXI”, y a diferencia de lo que ocurrió con la madre Teresa de Calcuta, no han asistido ni los jefes de Estado ni la jerarquía de la Iglesia católica.

Homenaje de los pobres
Sin embargo, el padre Ángel cree que Vicente Ferrer no echaría de menos a los fríos jerarcas católicos ya que está recibiendo el homenaje que siempre soñó: “La despedida de los pobres y los discapacitados a los que ayudó”.

2 modelos enfrentados
La ausencia de la jerarquía católica en el entierro de Ferrer pone una vez de manifiesto la diferencia entre lo que Gustavo Vidal Manzanares, escritor progresista que nunca ha ocultado su vinculación con grupos masónicos, define en El Plural como el “cristianismo de verdad” frente al “cristianismo de salón de los Rouco´s boys”.

Los frutos de Ferrer
Los frutos que el cristianismo encarnado por Vicente Ferrer ha dado en India son claros: casi 40.000 viviendas, tres hospitales generales, centro para enfermos de SIDA, 14 clínicas rurales, 1.696 escuelas y centros de enseñanza, 120 bibliotecas para 158.000 alumnos de primaria y secundaria, centros especiales para ciegos, sordos y disminuidos psíquicos, miles de pozos de agua, 2.300 embalses, tres millones de árboles frutales…

Ocupados en Getafe
Por el contrario, el “cristianismo de salón” liderado por Rouco Varela ha estado muy ocupado estos días en que España renovará su consagración al Corazón de Jesús en el cerro de los Ángeles, en Getafe (Madrid). Acto al que, tal y como señala el periodista Oriol Domingo en La Vanguardia, nunca hubiera acudido Vicente Ferrer.

Vivir el cristianismo
“Anantapur y Cerro de los Ángeles son dos maneras de entender y vivir el cristianismo. Desde Catalunya y desde España, uno puede sentirse más próximo a Anantapur con su práctica de las bienaventuranzas que al Cerro de los Ángeles con su aire de “corazonismo piadoso patriótico”, según denominación del jesuita Juan Masiá en Religión Digital. Se puede sintonizar con la acción comprometida del cooperante, y no con el discurso cardenalicio aunque en esta ocasión haya sido templado”, apunta Domingo.

El Amor
Otro cristiano que ha preferido estar en Anantapur y no en Getafe ha sido José Bono. El dirigente socialista ha participado en el entierro de Ferrer, a quien considera un “ejemplo para la humanidad”. En su intervención, el presidente del Congreso ha recordado que en una ocasión le preguntó al cooperante cuál era su religión. “Creo que el mundo y la pobreza tienen arreglo, creo que la única solución vendrá del amor. Ésa es mi religión”, le respondió.

Referente de catalanes
En el entierro también ha estado presente la viceconsejera de Asuntos Exteriores y Cooperación de la Generalitat de Cataluña, Roser Clavell, quien ha afirmado que “es un día triste, nos ha dejado una persona que ha vivido para los otros. Es un orgullo como catalanes tenerlo de referente. La huella que deja es imborrable”.

Buenas acciones
Durante los últimos días, más de 300.000 pobres han acudido a la capilla ardiente de Vicente Ferrrer, donde hay colgado un cartel con una de sus citas más conocidas: “Estoy seguro de que ninguna buena acción se pierde en este mundo. En algún lugar, quedará para siempre. Y ese lugar es Ananta”.

Breve biografía
Vicente Ferrer i Moncho nació el 9 de abril de 1920 en Barcelona. A los 16 años militó en el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM). Acto seguido luchó en el bando republicano contra los que pretendían instaurar en España el nacionalcatolicismo. Perdida la guerra, fue internado en un campo de concentración francés y en varios campos de castigo. Tras ser obligado a realizar de nuevo el servicio militar, y al fracasar en sus estudios de Derecho, se hizo jesuita para “ayudar a los demás”.

A principios de los años 50 comenzó a trabajar como misionero en India. En 1969 dejó la Compañía de Jesús para crear junto a quien se convertiría en su esposa y madre de sus tres hijos la Fundación Vicente Ferrer. Gracias a su trabajo para erradicar el sufrimiento de los más pobres en la India, ya todo el mundo le conoce como el “santo laico”.

jmgarrido@elplural.com

VICENTE FERRER EL SANTO LAICO

junio 23, 2009

Frente al silencio de los obispos, miles de pobres despiden en la India al “santo laico”

¿Por qué Rouco Varela no considera a Vicente Ferrer uno de los suyos?

Varios miles de ciudadanos en la India despidieron ayer a Vicente Ferrer, ex jesuita español y símbolo para millones de creyentes en todo el mundo. El entierro fue en Bathalapalli, municipio al que tantas horas de trabajo y esfuerzo dedicó el “santo de la India”. Fue una ceremonia humilde, que se desarrolló al aire libre bajo una sencilla estructura metálica cubierta con un telar. Sus familiares, amigos, el presidente del Congreso de los Diputados, el socialista José Bono, y la popular Soraya Sáenz de Santamaría, estuvieron allí para dar su último adiós a Ferrer, menospreciado por la Conferencia Episcopal.

Y es que los obispos no han difundido ni una nota de prensa, ni un comunicado de condolencia, ni tan siquiera unas breves declaraciones lamentado la muerte del ex jesuita. La Conferencia Episcopal, siempre predispuesta a hablar sobre los más diversos temas de la actualidad política, prefirió guardar un escandaloso silencio sobre la muerte del cooperante español.

Silencio
Como excusa, los jerarcas católicos han esgrimido que también guardaron silencio cuando murió la madre Teresa de Calcuta o cuando fallecieron cooperantes ilustres de otras ONG religiosas como Cáritas o Manos Unidas.

Ausencias
A este respecto, el padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz y amigo personal de Ferrer, ha reconocido que le resulta extremadamente “doloroso” comprobar como en las exequias del que fue “el cooperante más importante del siglo XX y XXI”, y a diferencia de lo que ocurrió con la madre Teresa de Calcuta, no han asistido ni los jefes de Estado ni la jerarquía de la Iglesia católica.

Homenaje de los pobres
Sin embargo, el padre Ángel cree que Vicente Ferrer no echaría de menos a los fríos jerarcas católicos ya que está recibiendo el homenaje que siempre soñó: “La despedida de los pobres y los discapacitados a los que ayudó”.

2 modelos enfrentados
La ausencia de la jerarquía católica en el entierro de Ferrer pone una vez de manifiesto la diferencia entre lo que Gustavo Vidal Manzanares, escritor progresista que nunca ha ocultado su vinculación con grupos masónicos, define en El Plural como el “cristianismo de verdad” frente al “cristianismo de salón de los Rouco´s boys”.

Los frutos de Ferrer
Los frutos que el cristianismo encarnado por Vicente Ferrer ha dado en India son claros: casi 40.000 viviendas, tres hospitales generales, centro para enfermos de SIDA, 14 clínicas rurales, 1.696 escuelas y centros de enseñanza, 120 bibliotecas para 158.000 alumnos de primaria y secundaria, centros especiales para ciegos, sordos y disminuidos psíquicos, miles de pozos de agua, 2.300 embalses, tres millones de árboles frutales…

Ocupados en Getafe
Por el contrario, el “cristianismo de salón” liderado por Rouco Varela ha estado muy ocupado estos días en que España renovará su consagración al Corazón de Jesús en el cerro de los Ángeles, en Getafe (Madrid). Acto al que, tal y como señala el periodista Oriol Domingo en La Vanguardia, nunca hubiera acudido Vicente Ferrer.

Vivir el cristianismo
“Anantapur y Cerro de los Ángeles son dos maneras de entender y vivir el cristianismo. Desde Catalunya y desde España, uno puede sentirse más próximo a Anantapur con su práctica de las bienaventuranzas que al Cerro de los Ángeles con su aire de “corazonismo piadoso patriótico”, según denominación del jesuita Juan Masiá en Religión Digital. Se puede sintonizar con la acción comprometida del cooperante, y no con el discurso cardenalicio aunque en esta ocasión haya sido templado”, apunta Domingo.

El Amor
Otro cristiano que ha preferido estar en Anantapur y no en Getafe ha sido José Bono. El dirigente socialista ha participado en el entierro de Ferrer, a quien considera un “ejemplo para la humanidad”. En su intervención, el presidente del Congreso ha recordado que en una ocasión le preguntó al cooperante cuál era su religión. “Creo que el mundo y la pobreza tienen arreglo, creo que la única solución vendrá del amor. Ésa es mi religión”, le respondió.

Referente de catalanes
En el entierro también ha estado presente la viceconsejera de Asuntos Exteriores y Cooperación de la Generalitat de Cataluña, Roser Clavell, quien ha afirmado que “es un día triste, nos ha dejado una persona que ha vivido para los otros. Es un orgullo como catalanes tenerlo de referente. La huella que deja es imborrable”.

Buenas acciones
Durante los últimos días, más de 300.000 pobres han acudido a la capilla ardiente de Vicente Ferrrer, donde hay colgado un cartel con una de sus citas más conocidas: “Estoy seguro de que ninguna buena acción se pierde en este mundo. En algún lugar, quedará para siempre. Y ese lugar es Ananta”.

Breve biografía
Vicente Ferrer i Moncho nació el 9 de abril de 1920 en Barcelona. A los 16 años militó en el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM). Acto seguido luchó en el bando republicano contra los que pretendían instaurar en España el nacionalcatolicismo. Perdida la guerra, fue internado en un campo de concentración francés y en varios campos de castigo. Tras ser obligado a realizar de nuevo el servicio militar, y al fracasar en sus estudios de Derecho, se hizo jesuita para “ayudar a los demás”.

A principios de los años 50 comenzó a trabajar como misionero en India. En 1969 dejó la Compañía de Jesús para crear junto a quien se convertiría en su esposa y madre de sus tres hijos la Fundación Vicente Ferrer. Gracias a su trabajo para erradicar el sufrimiento de los más pobres en la India, ya todo el mundo le conoce como el “santo laico”.

jmgarrido@elplural.com