Archive for the ‘victimas’ Category

43 AÑOS DE TERRORISMO, 829 VÍCTIMAS MORTALES

enero 7, 2012

EL PAíS construye un muro de la memoria con las fotografías de todas las personas asesinadas por ETA. Políticos, civiles, militares, policías y guardias civiles fueron víctimas de la barbarie, desde que en 1968 la banda mató a José Antonio Pardines. En este documento se recogen sus fotografías, de las que faltan muchas. Si conoce a alguien que pueda ayudar a obtenerlas, escriba a esta dirección: participación@elpais.com

EL PAíS agradece a la Asociación de Víctimas del Terrorismo su ayuda en la consecución de fotografías. La cifra de 829 víctimas es la reconocida oficialmente por el Gobierno, aunque algunos historiadores hacen otro balance. Es el caso de Begoña Urroz, una niña de 22 meses de edad que murió en 1960 fruto de una explosión. Las víctimas que, como Enrique Casas, fueron asesinadas por Comandos Autónomos Anticapitalistas u otros grupos escindidos de ETA o formados por exmiembros de la banda no están incluidas.
Para ver las fotografías seguir este enlace: http://politica.elpais.com/especiales/2011/victimas-eta/

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LA VOZ DE LAS VICTIMAS

junio 25, 2009

Los 192 jefes de estado o de gobierno que se reunieron el 1, 2 y 3 de junio en Nueva York convocados por la ONU para discutir la crisis económico-financiera y sus impactos sobre los diferentes países, especialmente sobre los países pobres. Para prepararla, el Presidente de la Asamblea Miguel d’Escoto Brockmann, ex-canciller de Nicaragua, ha creado una Comisión para la Reforma del Sistema Financiero y Monetario Internacional constituida por 20 celebridades de la economía y de la política bajo la coordinación del premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz.

Los resultados ya han sido entregados y sus principales contenidos se conocen más o menos. Como marco teórico, ético y humanístico que debe inspirar las nuevas medidas concretas se sugiere una Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, tarea difícil de realizar por falta de tradición jurídica y social en esta área. Luego se recomienda la creación de un Consejo Mundial de Coordinación Económica, paralelo al Consejo de Seguridad, desdoblado en dos autoridades mundiales, una que cuide de la regulación financiera y la otra de la competencia en la economía. Se sugiere una reforma de las instituciones de Bretton Woods (FMI y Banco Mundial) y una regionalización de las instituciones financieras que apoyan los procesos de desarrollo. Se pide también que, una vez al año, los jefes de estado o de gobierno de todo el mundo se encuentren para discutir el estado de la Tierra y de la Humanidad, y tomar medidas colectivas.

El gran temor es que esta reunión mundial sea desvirtuada por las presiones de los principales miembros del G-20, si envían solamente representantes diplomáticos o ministros. Por detrás de estas presiones están dos maneras diferentes de enfrentarse a la crisis actual.

Una es la del G-20 que se reunió en Londres en abril. Fundamentalmente se propone salvar el sistema económico-financiero imperante para que, en el fondo, todo funcione como antes, con ciertos controles pero con niveles razonables de crecimiento, sacrificando incluso el equilibrio de la Tierra, y perpetuando el escandaloso foso entre ricos y pobres. El propósito es el mismo: cómo ganar más con el mínimo de inversión, compitiendo en el mercado y considerando el estrés de la naturaleza y la pobreza como externalidades.

La otra es la de los grupos altermundistas, presentes en todos los estratos sociales del mundo y, en parte, asumida por la Comisión de la ONU. Se trata de situar la crisis económica en el conjunto de las demás crisis: la energética, la alimentaria, la del calentamiento global, la de la insostenibilidad del planeta (superamos en un 40% la capacidad de reposición de los recursos naturales) y la social y humanitaria (casi mil millones de personas por debajo del umbral de la pobreza). Más que salvar el sistema se trata de salvar la humanidad, la vida amenazada y el planeta en estado caótico. El propósito es cómo garantizar el buen vivir en armonía con los otros y con la naturaleza, produciendo conforme sus ciclos, con equidad social y con solidaridad generacional.

Siendo el problema planetario, las soluciones deben ser también planetarias. El único organismo planetario que existe es la ONU y es ella quien debería coordinar los esfuerzos colectivos para hacer frente a la crisis, no el G-20. Éste no ha sido delegado para representar a los otros 172 países, víctimas de la crisis global, cuyas voces no son escuchadas.

Las crisis no surgen en vano. Emergen de aquella Energía de fondo, cargada de propósito, que dirige el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros, y que está exigiendo un nuevo estadio de civilización, capaz de diseñar otro futuro distinto de esperanza. Ante esta gravísima situación se notan dos limitaciones:

La primera es de los economistas que, por oficio, tratan de economía pero poseen pocos conocimientos de ecología; por eso, como se ve por todas partes, no incluyen la naturaleza en sus consideraciones, como si la Tierra fuese inagotable y estuviese en orden, cosa que no es así.

La segunda es la de los jefes de estado: después de siglos de racionalismo y de materialismo han quedado embotados. No perciben los mensajes que el universo y la Tierra, como superorganismo vivo, les están enviando en el sentido de una transformación. Por su falta de escucha, sucede lo que decía Gramsci: «lo viejo se resiste a morir y lo nuevo no consigue nacer». Perdemos así la oportunidad, una de las últimas, de un nuevo comienzo. Y nos atascamos en nuestras propias crisis.

Leonardo Boff

LA VOZ DE LAS VICTIMAS

junio 25, 2009

Los 192 jefes de estado o de gobierno que se reunieron el 1, 2 y 3 de junio en Nueva York convocados por la ONU para discutir la crisis económico-financiera y sus impactos sobre los diferentes países, especialmente sobre los países pobres. Para prepararla, el Presidente de la Asamblea Miguel d’Escoto Brockmann, ex-canciller de Nicaragua, ha creado una Comisión para la Reforma del Sistema Financiero y Monetario Internacional constituida por 20 celebridades de la economía y de la política bajo la coordinación del premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz.

Los resultados ya han sido entregados y sus principales contenidos se conocen más o menos. Como marco teórico, ético y humanístico que debe inspirar las nuevas medidas concretas se sugiere una Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, tarea difícil de realizar por falta de tradición jurídica y social en esta área. Luego se recomienda la creación de un Consejo Mundial de Coordinación Económica, paralelo al Consejo de Seguridad, desdoblado en dos autoridades mundiales, una que cuide de la regulación financiera y la otra de la competencia en la economía. Se sugiere una reforma de las instituciones de Bretton Woods (FMI y Banco Mundial) y una regionalización de las instituciones financieras que apoyan los procesos de desarrollo. Se pide también que, una vez al año, los jefes de estado o de gobierno de todo el mundo se encuentren para discutir el estado de la Tierra y de la Humanidad, y tomar medidas colectivas.

El gran temor es que esta reunión mundial sea desvirtuada por las presiones de los principales miembros del G-20, si envían solamente representantes diplomáticos o ministros. Por detrás de estas presiones están dos maneras diferentes de enfrentarse a la crisis actual.

Una es la del G-20 que se reunió en Londres en abril. Fundamentalmente se propone salvar el sistema económico-financiero imperante para que, en el fondo, todo funcione como antes, con ciertos controles pero con niveles razonables de crecimiento, sacrificando incluso el equilibrio de la Tierra, y perpetuando el escandaloso foso entre ricos y pobres. El propósito es el mismo: cómo ganar más con el mínimo de inversión, compitiendo en el mercado y considerando el estrés de la naturaleza y la pobreza como externalidades.

La otra es la de los grupos altermundistas, presentes en todos los estratos sociales del mundo y, en parte, asumida por la Comisión de la ONU. Se trata de situar la crisis económica en el conjunto de las demás crisis: la energética, la alimentaria, la del calentamiento global, la de la insostenibilidad del planeta (superamos en un 40% la capacidad de reposición de los recursos naturales) y la social y humanitaria (casi mil millones de personas por debajo del umbral de la pobreza). Más que salvar el sistema se trata de salvar la humanidad, la vida amenazada y el planeta en estado caótico. El propósito es cómo garantizar el buen vivir en armonía con los otros y con la naturaleza, produciendo conforme sus ciclos, con equidad social y con solidaridad generacional.

Siendo el problema planetario, las soluciones deben ser también planetarias. El único organismo planetario que existe es la ONU y es ella quien debería coordinar los esfuerzos colectivos para hacer frente a la crisis, no el G-20. Éste no ha sido delegado para representar a los otros 172 países, víctimas de la crisis global, cuyas voces no son escuchadas.

Las crisis no surgen en vano. Emergen de aquella Energía de fondo, cargada de propósito, que dirige el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros, y que está exigiendo un nuevo estadio de civilización, capaz de diseñar otro futuro distinto de esperanza. Ante esta gravísima situación se notan dos limitaciones:

La primera es de los economistas que, por oficio, tratan de economía pero poseen pocos conocimientos de ecología; por eso, como se ve por todas partes, no incluyen la naturaleza en sus consideraciones, como si la Tierra fuese inagotable y estuviese en orden, cosa que no es así.

La segunda es la de los jefes de estado: después de siglos de racionalismo y de materialismo han quedado embotados. No perciben los mensajes que el universo y la Tierra, como superorganismo vivo, les están enviando en el sentido de una transformación. Por su falta de escucha, sucede lo que decía Gramsci: «lo viejo se resiste a morir y lo nuevo no consigue nacer». Perdemos así la oportunidad, una de las últimas, de un nuevo comienzo. Y nos atascamos en nuestras propias crisis.

Leonardo Boff

LOS ASESORES DE AZNAR JUSTIFICAN LA MATANZA DE GAZA

enero 5, 2009

Frente a los aplausos del GEES, Arístegui pide “poner fin a los ataques a civiles”
Los asesores de Aznar justifican la matanza de Gaza, mientras el nuevo PP habla de “horror y desproporción”
G.P.
La derecha ha vuelto a mostrar varias caras con motivo del ataque isralí sobre Gaza, ya que si el portavoz de Exteriores del PP en el Congreso, Gustavo de Arístegui, lamentaba su “desproporción”, medios de propaganda asociados a su partido aplauden la operación. El GEES, vinculado al ex presidente Aznar y a la FAES, justifica la operación Plomo Fundido de Israel contra Gaza y la ensalza por “su gran precisión contra blancos muy selectos”. Restan importancia a las víctimas entre la población palestina atribuyéndolas a una “guerra de propaganda contra el Estado judío” a partir de “cualquier infortunada voladura, que Hamas propiciará por todos los medios, de un grupo de civiles”. En esa misma línea, el presentador del telediario nocturno de Telemadrid, Hermann Tertsch, apunta desde ABC que “todo el terrorismo islamista se arropa en civiles, cuyas muertes para ellos son una bandera” y atribuye a la “ignorancia” que se hable de ataques masivos.
En el artículo Si quieres la guerra no llores cuando tu enemigo se defiende, difundido a través de la web de Losantos, Libertad Digital, el GEES asegura que “la operación Plomo Fundido es mucho más que un acto de castigo” por los misiles y obuses lanzados contra Israel. Por ejemplo, representa para Olmert, el jefe de Gobierno israelí, acusado de corrupción y a quien le queda poco tiempo en el poder, la oportunidad de “mejorar su recuerdo en los futuros libros de historia”.

“Gran precisión”
El grupo de propaganda neocon, vinculado a la FAES de Aznar y el PP, presenta la operación militar como “preparada meticulosamente” y califica de “impresionante” los trabajos de inteligencia israelí, ya que “los reiterados ataques aéreos se han dirigido insistentemente con gran precisión contra blancos muy selectos (…)”. Sobre las víctimas entre la población, apuntan que “dada la utilización sistemática de civiles como escudo y dado que precisión no significa poderes mágicos, algunas víctimas civiles son inevitables, pero hasta ahora la inmensa mayoría pertenecen a las filas de dirigentes y militantes armados de la organización”.

“Cualquier infortunada voladura”
Y van más allá al asegurar que “el mundo árabe ya ha desencadenado la guerra de propaganda contra el Estado judío” y “cualquier infortunada voladura, que Hamas propiciará por todos los medios, de un grupo de civiles, será un dañino golpe contra sí mismo”.

“Adultos y en gran parte uniformados”
En esa misma línea, el presentador del telediario nocturno de la Telemadrid, Hermann Tertsch, asegura desde ABC que ante las provocaciones terroristas “al final, Israel ha tenido que responder” y “lo ha hecho con contundencia”. Y también encuentra buenas razones para la muerte de civiles: “Por supuesto que ha habido víctimas civiles. Porque muchos de los arsenales están en sótanos de casas de miembros y líderes de Hamás. Porque todo el terrorismo islamista se arropa en civiles, cuyas muertes para ellos son una bandera. (…) Sólo la ignorancia, la mala fe y la militancia antiisraelí de los medios de comunicación -en nuestro país ya grotescos- pueden inducir a hablar, como se ha hecho, de “ataques masivos” (…) [que] habrían provocado muchos miles de víctimas y no 280, en su mayoría hombres adultos y en gran parte uniformados”.

“Llore quien llore”
El periodista critica a buena parte de la comunidad internacional por condenar el ataque israelí e incluye a Zapatero y Moratinos porque defienden que no conviene radicalizar a los terroristas, un “discurso vacuo e insensato de gran parte de la clase política europea”. Tertsch concluye que “Israel sabrá defender, cueste lo que cueste, pese a quien pese, llore quien llore, su sagrado derecho a la existencia en libertad y dignidad”.

“Desproporción”, según Arístegui
Pese a estas duras argumentaciones desde la órbita propagandística y mediática del PP, el portavoz de Exteriores de este partido en el Congreso, Gustavo de Arístegui, declaró a Servimedia que es necesario “poner fin a este tipo de ataques a la población civil” y ha expresado su esperanza en que este ataque de Israel “no haya sido inspirado por la necesidad de demostrar firmeza ante unas muy próximas elecciones”. Para el popular, Israel tiene derecho a defenderse pero “episodios” como los de ayer, más allá del “horror y la desproporción” que suponen, significan “incendiar la opinión pública árabe, en un momento especialmente delicado para el proceso de paz”, como el actual, por lo que pidió que “se recapacite”.