Posts Tagged ‘mujer’

HOMENAJE A LA MUJER TRABAJADORA EN SU DIA MUNDIAL

marzo 8, 2009

Se presentan ante el juez una pareja con sus respectivos abogados, ya que están en trámites de divorcio.

El abogado de la mujer reclama para la cliente el 50% de la venta de la casa, propiedad de los dos cónyuges, así como una pensión de por vida por la cantidad de 500 Euros, que según enumera, será para cubrir los gastos de electricidad, teléfono, y una pequeña lista de gastos mensuales.

El abogado del hombre protesta, alegando que el hombre no tiene ninguna obligación hacia su mujer toda vez que ya los hijos son mayores de edad, están casados y que ella bien puede ir a trabajar y mantenerse por si misma y que ella nunca contribuyó a la manutención de esa casa, ni aportó ningún dinero para la compra de la misma.

El juez escucha ambas partes y se queda indeciso por un momento leyendo los documentos. De pronto, se escucha a la mujer llorando y el juez le dice:

-¿Que le pasa señora?

-Señor Juez, yo creo que es cierto. Así que voy a aceptar la sentencia de divorcio sin ninguna obligación de parte de mi marido hacia mi persona.

Después de todo, yo bien pudiera ser una mujer profesional e independiente.

El juez le pregunta:

-¿Y porque usted no se convirtió en una mujer profesional e independiente?

¿Hay alguna razón que se lo impidiera?

-Realmente, Señor Juez, no había ninguna, fueron decisiones tomadas por mi voluntariamente.

-¿Pudiera ser más explícita y enumerarme esas razones que Ud. alega?

-Bueno, cuando me casé, yo acababa sacarme la Selectividad para ingresar en la Universidad. Mi intención había sido estudiar Medicina, pero no había dinero para pagar los gastos de dos personas estudiando, así que le dije a mi esposo que estudiara él y luego lo haría yo…

-Bien, y que paso que cuando el se graduó de ingeniero, ¿porque no estudió Ud.?

-Pues, verá, el me pidió que tuviéramos nuestro primer hijo, ya que llevábamos cinco años casados y aún no lo habíamos tenido.

-¿Y que pasó después?

-Nada, el niño nació, él no quería que el niño fuera cuidado por personas extrañas, y yo entendí que el tenia razón, que con lo que él ganaba nos podíamos remediar ya que el ganaba muy buen sueldo, así que decidí quedarme en la casa con nuestro hijo.

-Y que sucedió luego, cuando el niño creció, ¿por qué no fue a estudiar?

-Nada, que ya para entonces tenia dos hijos más…

-¿Dos más?

-Si, es que Ud. vera: Cuando tuvimos el primer hijo, mi esposo me dijo que debíamos tener un segundo para que el niño no se quedara sin hermanos, así que tuvimos el segundo tres años después, pero era otro varón…

-Y… ¿que tenía éso que ver…?

-No, no había ningún problema, estábamos muy felices, pero mi esposo me dijo que para que la felicidad fuera completa, debíamos tratar de tener una niña…

-¿Y…?

-Pues cuando el segundo hijo tenia ya 4 años, quedé embarazada y tuve a la niña…

-Y entonces ¿por qué no estudió cuando ella creció?

-Porque no había quien llevara al mayor a las prácticas de pelota…, ni los llevara a la escuela, pues el autobús los dejaba muy lejos de la casa. Temiendo por su seguridad, mi esposo y yo decidimos que yo les llevaría a la escuela y les recogería… Así las cosas, dejaba al mayor en la secundaria, seguía con el segundo para la escuela primaria y regresaba a la casa con la niña a preparar todo para la tarde. Cuando les recogía, dejaba al mayor en las prácticas de judo y al otro en las de futbol y seguía con la niña para las de ballet.

-Entonces, siguió Ud. posponiendo su educación…

-Si, Señor Juez, lo hice de propia voluntad.

-Y cuando sus tres hijos se fueron independizando, ¿por qué no ingresó a la universidad?

-Para entonces la madre de mi esposo había enviudado, se enfermó y necesitaba de alguien que la cuidara, así que, hablamos del asunto y llegamos a la conclusión que no la íbamos a poner en un asilo, sino, que la traeríamos a vivir con nosotros, ya que los hijos estaban fuera.

-¿Y cuánto duró esta etapa..?

-Bueno, unos seis años… Ella tenía Alzheimer y como la cuidábamos tan bien, pues su decadencia no fue rápida, se tomó bastante. De hecho, murió de un ataque al corazón, después que llegamos del paseo que todas las mañanas dábamos por el barrio. Ud. sabe, a ella le encantaba darle de comer a las palomas en el parque…

-Y mientras tanto, quiero decir, durante todos esos años, ¿había alguien que le ayudara…?

-¿Ayudarme…? ¿A qué…?

-Pues a limpiar la casa, cocinar, quiero decir, las labores normales de un hogar…

-No, realmente, mi esposo ganaba muy buen sueldo, pero figúrese, eran tres hijos que criar, educar, el costo de la vida cada vez subía más, yo trataba de ahorrar, pero…

-Y ¿cómo ahorraba Ud.?

-Pues, en lugar de llevar la ropa a la lavandería, yo lavaba en casa, planchaba la ropa de mi esposo y los muchachos, arreglaba el jardín…, ésto era lo que me costaba más esfuerzo, pues yo tengo problemas de la columna…, pero siempre una hace su esfuercito y le aseguro que nuestro jardín no tenia nada que envidiarle al de nadie en nuestra calle.

-Y ¿quién cocinaba?, ¿Ud. también…?

-Por supuesto, mi esposo odiaba la comida de los restaurantes, como él tenía que almorzar fuera con sus clientes tantas veces, pues decía que nada como la comida que yo le preparaba…

-Y por supuesto, Ud. no iba a esas comidas…

-¿A qué comidas…?

-A las de su esposo con sus clientes…

-No, no tenía tiempo… Precisamente, fue en una de esas comidas que conoció a Patricia…

-¿Patricia? ¿Quién es Patricia?

-Su novia, la joven con quien se va a casar cuando terminemos el divorcio.

-Y ¿Cómo sabe Ud. que se va a casar con ella?

-Porque me encontré con ellos en casa de unos amigos comunes el día que estaban dando la noticia de su compromiso.

El juez se quedó mirando a la mujer y al esposo. Se levantó, cogió la carpeta con todos los papeles y se retiró. Todos se quedaron mirándose unos a otros, alguno encogió los hombros y se sentaron a esperar que regresara.

Al poco rato el juez regreso. Se sentó y se ajustó las gafas. Entonces, cerró la carpeta, y la puso cuidadosamente a un lado y dijo:

-Señora, he revisado cuidadosamente estas demandas. Y he llegado a las siguientes conclusiones:

El divorcio se le adjudica con fecha efectiva a partir de hoy.

Su esposo no tiene que pasarle una pensión.

A oír estas dos decisiones, el abogado y el marido se miraron con inteligente regocijo. Pero el juez prosiguió…

Ud. se queda como dueña absoluta de su casa, el Mercedes Benz propiedad de su ex esposo, la cuenta de ahorros, la de cheques, las cuáles pondrá a su nombre inmediatamente y de las cuáles él no puede tocar un centavo o lo tendrá que devolver, así como la declaro beneficiaria absoluta de sus seguros de vida, de sus planes de retiro, así como es obligación de su esposo seguir pagando su seguro médico hasta que Ud. muera.

Mi decisión se basa en que sumando los sueldos que como administradora, cocinera, chofer, servicios de lavandería y de jardinería, enfermera, etc., usted prestó a su esposo, incluyendo hijos y suegra… Esta decisión será apenas una retribución parcial de salarios retenidos por los veintiséis años de servicios ininterrumpidos que Ud. ha prestado.

Como hay que ser objetivos, sabemos que su esposo no podría pagar esa deuda, de ahí que pagará lo que, si bien no es suficiente, será relativamente justo.

Además, él pagará sus gastos de educación, transporte y libros, si Ud. decide regresar a la universidad a estudiar la carrera que Ud. escoja.

CUMPLASE LA ANTERIOR SENTENCIA.

Anuncios

¡QUE BONITO ES SER MUJER!

octubre 16, 2008

¡Qué bonito ser mujer!
¿Qué me decís del trauma que supone mirarte al espejo por la mañana y encontrarte con que ese gremlin que te mira fijamente eres tú?
Te duchas, te vuelves a mirar, y decides que lo mejor va a ser darte una capa de titanlux, a ver si aquello mejora. Y no, no mejora. Sigues siendo un gremlim, pero así como churruscao.
Una vez churrascada, te diriges a despertar a tus niños. Aquí siempre ocurre algo.
Supongamos que el niño tiene fiebre.¡¡¡ Tú eres una mujer con recursos!!!
……recurres a la súplica ….y suplicas a la suegra, que se quede con el niño hasta que llegue la chica,
….a la chica, que venga un poco antes para que se vaya la suegra,
….al cielo, que la seguridad social deje de comunicar,
….a la “encantadora enfermera” que te dé cita tarde para no pedir permiso
….a tu jefe que te dé permiso porque la encantadora enfermera ha pasado de ti y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote la relajada.
Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal cariño?.
Cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en todo lo que se menea…
¡¡Y sales corriendo al pediatra, y llegas por los pelos, y te dice lo del virus, y te manda no se qué medicina, y cuando llegas a la farmacia han cerrado, y llamas a tu marido y le suplicas que cuando salga de trabajar, si no le supone mucha molestia, se pase por una farmacia de guardia, y entonces él te dice “no voy a poder, es que tengo una reunión”, que yo creo que mi marido no vive, se reúne!!
Y le matarías, pero por teléfono no puedes así que decides arrastrarte hasta la farmacia de guardia, y allí que llegas tú con todo colgando:
-al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga
-De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo impide.
Parecemos unos “sin-techo”.
Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao pero como a trozos porque el maquillaje también se ha “descolgao” y te suda el bigote como una foca, y te la encuentras a ella, la SUPER-ORGANIZADA.
La super-organizada es esa mamá del colegio de tus hijos que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación.
……Y es de las que comen y no engordan, y es delgada.
……Y en los cumpleaños del nene, lleva a toda su clase “un güevo Kinder”, que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que yo creo que le estoy creando un trauma, …y además prepara la bechamel de las croquetas.
¡……Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ¡que le den por culo a la bechamel!.
¡……Y todo esto sin movérsele ni una de las siempre perfectas mechas; porque a este tipo de mujer no le crece el pelo. Yo creo que tampoco “sudan”, pero de esto no estoy segura.
……Y tú que “intentas recolocar todo lo que te cuelga y ella” y su perfecta hilera de dientes que te sonríe y te suelta:
“Chica, es que no te organizas, ¿por qué no pides reducción de jornada..?”
Aquí es donde le soltarías una leche por cada euro reducido por reducir tu jornada.
Superada la prueba, tus colgajos y tú regresáis a casa. La autoestima decidió quedarse en la farmacia.
Y bañas a los niños, haces los deberes del mayor, le das la medicina al pequeño, les preparas la cena, se la das y les acuestas y te tiras en el sofá.
Y para rematar el día, al cabo de un rato, llega tu marido a casa con cara de agotamiento y te dice que no ha parado en todo el día de reunión en reunión en la oficina (ha tenido tres reuniones) y que ha tenido que comer con los compañeros en un restaurante de aúpa y te pregunta “que qué hay de cena” y que si no te importa preparar a ti la mesa porque él está muy cansado.
Y ni siquiera te pregunta por el niño, tu trabajo, la suegra, la chica, el jefe, la enfermera, el médico, la farmacéutica y la super-organizada, y remata diciendo que “vaya pinta de gremlin churruscada que tienes con el maquillaje descolocado”; que “a ver si te cuidas un poco, con la cantidad de tiempo libre que tienes”.
Y al encender la tele aparece otra super-organizada que te dice:
“Auxonia, hoy me gusta ser mujer”.

EVOLUCIÓN
A los 4 años: “¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!”
A los 8 años: “¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!”
A los 12 años: “Mi mamá realmente no lo sabe todo”
A los 14 años: “Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto”
A los 16 años: “¿Mi madre? ¡Pero qué sabrá ella!”
A los 18 años: “¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!”
A los 25 años: “Bueno, puede que mamá sepa algo del tema…”
A los 35 años: “Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá.”
A los 45 años: “Seguro que mi madre me puede orientar”
A los 55 años: “¿Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?”
A los 65 años: “¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!”